domingo, 25 de octubre de 2009

Charly en Velez: sobriedad, clasismo y clasisismo

(foto de Aven)

Intra uterina

Si hay comienzo existe la habitación.

Ahí estoy con mis circunstancias y un CD o cassette –un cassette o un CD, mejor– llamado “Filosofía barata y zapatos de goma” (por la misma época de “el acento de barrio te sale mal” y “sos un aristócrata de cotillón”, la doble mortal moral ricotera) del hombre –que sabré y estudiaré y poseeré y perderé– Carlos Alberto García Moreno (Lange).

Yo en la habitación y en las letras y en ese terceto inicial àlla Sargeant Pepper y luego yo comprandome todos y cada uno de los cd`s del oligarca mayor y comenzando a forjar la productiva y coral voz del fanático: una estructura de sistemáticos desengaños, un ir y volver de dos personas uno solo, la complicidad de ningún crimen y la enseñanza de aprender de lo que nadie enseña pero resignificarlo.

Y así Charly –embelezado por el poder, egocéntrico hasta la supervivencia, satélite de inercias del sistema de familia que intenta huir de un eje formando otro, liberal sexual, excesivo y generoso con sus consumos, tirano en la imposición de desvíos de pautas sociales– se convirtió en mi ídolo y formó no mi conducta o delito sino esa binaria estructura de confianza entre los que están en estado de abierto y los caretas que guardan en su dialéctica la confirmación de la máquina etiquetadora y que “aunque te inviten a su mesa no estarán de tu lado”: No.

Yo en el hotel de Montevideo y Catalina Dlugi con el flash de noticias y Charly que se tiró de una terraza. En ese segundo pensé –curiosamente– “no importa lo que pienses más tarde: es una idiotez” y era obvio que estaba muerto. Luego, las imágenes nos engalanan con un estado de gracia (¡¡¡con un estado de gracia!!!, ¿o qué festejamos en el Genio sino lo sobrenatural místico de sus actos que nos bañan de una esperanzadora metafísica que es lo contrario de la muerte?) del que ya es imposible salir.

Porque yo ví a Charly destrozar un piano de cola que colgaba en un Obras y en la última nota del último acorde del último hachazo de charly, cuando el piano estaba por la mitad y parecía que nuestro payaso se convertía en león del acto, al dar el último toque la guitarra, el teclado, la batería y el bajo, toda la estructura de madera y de cuerdas se destruyó ENTERA para caer en el piso en las ocho semicorcheas que duró el hi-hat.

Nacimiento

Borges señalaba la acción de no recordar un suceso sino las palabras que lo relatan y yo lo recuerdo cada vez que le cuento a diferentes e incrédulos interlocutores esos cuarenta minutos que estuve en la casa de Charly Garcìa, en el Dakota nacional de Scalabrini Ortiz y Coronel Díaz, una tarde de sol en la cual reconocí a uno –de un show de Charly en La Plata y una espera de cuatro horas– y resultó ser el organizador de una manifestación en la puerta del edificio y el portero sonando y la voz de la novia de Charly que me dice: “¿son cuatro? Suban”.

Y yo abriendo la puerta del edificio y cuarenta personas corriendo y yo buscando a los cinco que habíamos quedado y entrar y exultación y García en la cama con unos jeans y en cueros y tocando el bajo y mostrándonos un texto –que luego estaría en el disco “Sinfonía para adolescentes” de Sui Generis– y algunos temas –“aguante la amistad” y algún otro– y le dijo al organizador –Alexander Dublinoff me dijo que era– prendé la cámara y pasó de ser un respetuoso John Lennon a hacer las vacías morisquetas de farándula nacional.

Alrededor de nosotros yacían cassetes, cd`s, billetes de cien pesos, televisores muertos, la caja de CD`s de Lennon, muebles rotos, frazadas, sábanas y mucho futuro con forma de tiempo, con forma de inevitable degradación y desesperanza.

En un año habré visto a Charly, en vivo, sobre un escenario, ocho veces.
(foto de Aven)

Durante

Viernes 23 de octubre de 2009.

Todo comenzó a las 5 de la mañana, cuando fuí al cajero del Santander Río de Villa Adrenalina a buscar efectivo para que un huesped en coma tres pueda pedirse un remis (luego de negarse sus padres a pagarles en llamada telefónica). Con el sol de testigo olvido mi tarjeta de débito, dato que es advertido a las 12 hs, cuando despierto. Así, con un joggincito me dirijo al banco en donde me dan la tarjeta con todo su magro saldo. Perfecto.

A las 18 hs y monedas de este domingo tan viernes para el mundo me hablan por el MSN. "¿Vas a Charly?" "Si Aven cumple lo que me dijo por teléfono de pagarme la entrada, es posible; pero no creo”, le respondí. Ahí me dice que por $100 cada una me da entradas de platea de $250. “Pará que llamo al capitalista inversor”, le digo. Y Aven me dice que sí, que él paga esa fiesta. “Bueno, pasame la dirección”.

Y ahí viaje desde Villa Adelina a Palermo, yo salgo derecho con el celular tintineando la poca batería y me anoto en una página de la guía T los teléfonos de Aven y de mi novia. Llego 19.40 hs con una camisa de 30ª y un calor nauseabundo mientras se hace de noche. Me bajo a pocas cuadras de la casa de Charly y comienza un diluvio. Tengo que hacer 8 cuadras pero antes cajero. Pregunto y me dicen “dos cuadras para alllá”. Una niña pobre oficia de portera del cajero. Entro prendiendo el celular y recibo tres mensajes de Aven: “Es a las 9 HS.” (18.52 hs); “LLAMAME, NO ME PUEDO COMUNICAR, YA SALÌ” (19.32 hs); “Poco o nulo crédito. Llamad, viajando” (19.54 hs). Saco del cajero $240 y suena el celular. Es el Cabezón Rodriguez que tiene una emergencia y está a los gritos, necesita el telefóno de alguien. “Estoy inundado por la lluvia, no te puedo ayudar” le digo y mientras el celular titila rojo le digo el número de Jorge. Corto y chequeo la billetera: está la plata pero no la tarjeta de débito: “¡¡¡NO!!!”. La reconcha de su madre, hijo de puta, te la olvidaste. Bajo la lluvia recorro cada bolsillo y puteo al Cabezón por haberme llamado JUSTO ahí y yo que soy un pelotudo. Vuelvo dos cuadras siendo objetivo del torrente de agua al cajero, hay cuatro personas. “¿No hay una tarjeta acá?”, les grito. “No, no, fijate si está por ahí”, me dicen amables. “Cuando te la olvidás y queda 40 segundos la chupa el cajero y mañana te la da el banco”, me dicen. No puedo ser más boludo, ahora por ver a Charly voy a tener que ir al corazón del capitalismo el lunes. Me quiero matar. En eso llama el Cabezón: atiendo y le digo “no puedo”. Salgo puteando y mi camisa y el pantalón son agua. Son las 20 hs y tengo que llegar a Liniers en una hora. “Ahora sí, para hacer estas 8 cuadras me tomo un taxi”, burgueseo. Pero ninguno para. Sigo bajo la reiterativa lluvia por cuadras que se dividen en la calle Charcas y diez minutos más tarde estoy tocando el PB “d”. Consigo las entradas y le pido al amigo “dealer” si me llama un remis-taxi que si no no llego. Llama a dos y no le atienden. “¿Tenés una tarjeta de santander rio?”, le pregunto. Y cuando me la da llamo al número de banelco y les pido que cierren la tarjeta. Me recomienda tomar el taxi en la calle porque no le atienden y cuando lo hagan, por la lluvia, le dirán demora. Agarro mi malogrado paraguas que carece de forma y salgo. En la puerta un taxi despide a un pasajero. Corro y entro. “A la cancha de Velez”, le digo. Ese comentario es la puerta a la vida de una persona.

“Vos sabés, yo antes era barrabrava de River”, me dice el taxista, parecido fisicamente a William Burroughs y a Junior Soprano. Ahí me cuenta que con 12 años se fue en tren colado a Rosario y que cuando volvió el padre “que tenía una paciencia…”, esperó a que con su hermano se durmieran para sacarles las sábanas y ahí, desnudos y dormidos, aplicarle el fuerte látigo de un cinturón con hebilla (“vos buscas en ese momento algo para taparte, y no había; un vivo mi viejo”). Después me dijo que a todas las canchas se colaban, nunca pagaban (“y nunca arreglamos con ninguna dirigencia, eh”) pero que la cancha más jodida para entrar era la de Velez (“había que trepar una pared, era una cosa de locos”). “¿De qué año hablamos?”, le pregunto. Me dice 1955. Después consigue trabajo en Spinetto en el mostrador de una carnicería. Eran cuatro en cuatro mostradores y se afanaban la carne y se la vendían al del otro mostrador (“nadie se daba cuenta porque la carne no tiene nombre”) y que eso derivó en una riqueza inusitada a su edad (“íbamos a un puterío y dejabamos al portero propinas de $100 de ahora, nunca nos faltaba plata”). Yo lo llamo a Aven y le digo “anotá esto asi nos encontramos ahí:” y cuando pongo los dos puntos y le digo la zona se muere el celular, producto de la batería. Sigo en el taxi, pensando en llamarlo al llegar a Liniers. Ahí me sobreviene la resaca que la feróz fenomenología me había impedido. En la paciencia y placidez del taxi veo las desconocidas calles y comienzo a pensar que voy a estar toda la vida escuchando al taxista de verba imparable. Ël nombra jugadores que hoy son bisabuelos y peleas de hinchadas a mano limpia en donde un boxeador de gloria sale corriendo cuando lo corren con una gilette (“ahora te pegan tres tiros, en esa época era a las manos; yo me lo encuentro treinta años después y le pregunto si se acuerda de que lo corrían con una gilette y me responde `no me lo olvido más`”). “¿Seguís yendo a la cancha?” le pregunto. “No, hace mil años que no voy: la última vez que fui fue cuando salimos campeones con la tercera porque la primera estaba de huelga”. Yo le digo que frene en cualquier teléfono público que vea y me ofrece su celular, un nokia 1100. Llamo a Aven y le digo –por consejo del taxista– que nos encontremos en el Carrefour frente a la cancha (yo había atendido ahí un puesto en la feria artesanal unos fines de semanas años atrás, vendiendo piezas de vidrio). Sigue el taxista: lo llevó a Charly una vez y le pisaba la palanca de cambio, tenía los brazos y pies ínfimos y estaba hecho garompa. Luego la biopic continúa y me cuenta de cómo estafa al banco con duplicados, billetes falsos, cuentas duplicadas y demás cosas que no entendía. Luego me cuenta un episodio en donde un pasajero (“eran dos peruanos, hay que cuidarse de los peruanos”) hizo una movida con una mujer y en un viaje de 4 cuadras le quiso pagar con $100 falsos. Luego me cuenta que fue sindicalista y preso político y que lo mandaron a carcel común hasta que consiguieron el teléfono de un abogado sindical (“fue un quilombo, no existía celular ni el teléfono público en carcel”) y que luego fue movido a la carcel vip (“ahí no tenía ni que limpiar”).

–Maradona –me dice– no tiene códigos, pero no tiene ningún código, ¿entendés? Porque no conoce los códigos. El otro día lo mandó al frente a Bilardo, eso en la cárcel aprendés que no lo podés hacer: ahí ves cada cosa, a la noche, ves movimientos, uno tajeado, los maricones que son exclusivos de los capos, y no te metés, no ventilás. Y ese tipo lo hace porque no sabe un carajo. Eso Coppola no lo hace. Y no lo hace porque estuvo ahí.

En eso llegamos a la zona. Miro por las ventanas y todos están con buzos y camperitas; observo mi camisa mojada, mi pantalón frío; comienzo a desanimarme. En eso: embotellamiento.
–Bueno, pibe, me parece que te conviene bajarte acá porque son pocas cuadras y lo único que vas a ganar es que corra el reloj.

Frenamos y son $31,24. Saco $40 y después le digo “no, pará que me parece que tengo $2”. Saco del bolsillo billetes de $2 y de $5. Le doy el de $2 mientras le intento agradecer la llamada. Se me adelanta –al ver que no le voy a dar los $5:

–Y eso que no te cobro la llamada, eh… No, bajá tranquilo, pibe… alguien la va a pagar.
Bajo. Frío. Desde que subí al taxi hasta que bajé la temperatura descendió veinte grados. Enfrente hay una cola gigantesca. Buena señal: no llegué demasiado tarde. Corro por el frío y una compañera laboral grita mi nombre y me saluda mientras sigo corriendo. Busco en esas cuadras un lugar de ropa y encuentro a un tipo con un piloto hermoso. “¡Pilotos, pilotos!”, exclama. “¿Cuánto?”, le inquiero. $10, me dice. Sí, dame uno, le digo, observando su hermoso piloto. El tipo saca una bolsa de COTO y me dice “¿de qué color?”. No, disculpa, le digo, y sigo corriendo. Una cuadra más adelante me saluda Aven.

–¿Qué te pasa –me dice–, estás alterado?

–Tuve una odisea, entremos al Carrefour que tengo que comprar algo de ropa. No sabés el taxista que me tocó.

–Ah, sos un burgués… tomá esto que te cura –me dice mientras extiende una hermosa botella de pepsi con un whiscola interior. Hago extensos tragos que me devuelven a la forma humana.

–Pará que tengo que sacar plata –me dice Aven. Saca y me da $200. Nos demoramos hablando de las actuales probabilidades de drogadicción del artista y a los bastantes minutos se da cuenta de que se olvidó la tarjeta en el cajero. Por suerte sigue allí, no fue robada ni chupada.

–Es la tercera vez que me pasa el día de hoy –le digo, y entramos al Carrefour.

–¿Tenés alcohol? –me pregunta.

–Una petaca de whisky. Andá a comprar algo que yo busco ropa.

En la sección ropa hay cinco personas que rápidamente nos autocatalogamos como “los boludos de Charly” por nuestra necesidad de cobertura. Ahí hay sólo remeras de manga corta y camisas. Milagrosamente descubro una camperita obrera de OMBU a $49.90. Lo que cuesta ver a Charly gratis. La llevo y Aven viene con Coca-Cola.

–No venden alcohol –me dice–: por lo de Charly.

Nos tenemos que conformar con lo que llevo yo, parece. Hacemos la mezcla en el baño. Salimos y entra Mike Amigorena. Aven felizmente ignora quién eso. Caminamos una cuadra y se escucha un grito de gol gigante. Al parecer salió Charly.

–Ponete la botella en la mochila –le digo. Entramos casi corriendo y al llegar a una primera valla dos policías tantean mi morral y mochila de Aven. Le sacan la botella de whiscola y de mi morral extraen la petaca.

–Está vacía –le digo, mientras le demuestro que cae líquido.

–No importa –me dice el cerdo–. No podés entrar con eso, es un objeto contundente.

–Pero mirá, está vacía, ¿dónde la voy a dejar?, me salió $85…

–No, papá, no te puedo dejar entrar con eso.

–Tiralo en cualquier lado –me dice otro cerdo policía. En eso la gente grita, suena música. Aven ya está mirándome desde adentro. Nos sacaron el whisky, pagué un taxi, mi ropa está húmeda, tuve que comprar una camperita y encima ahora tengo que esconder esta petaca y la puta madre que los parió hijos de mil putas ustedes, los pelotudos de Callejeros y los forros de sus padres y madres.

Hago una cuadra en reversa y la dejo debajo de un auto. La cantidad de testigos que tiene el acto me hace pensar que es la última vez que veo esa hermosura de petaca. Vuelvo corriendo y el poli de la valla me manotea el morral.

–¿Qué tenés acá? –me dice.

–Qué sé yo, fijate– le digo, ya harto.

–¿Cómo fijate?

–Un paraguas, qué sé yo, dale, boludo, apurate.

–¿Cómo boludo? –me dice el policía–, ¿cómo boludo?

–Dale, es la segunda vez que hago esto, dejame pasar, por dios.

Ahí se corre y entro con el morral y sus objetos contundentes: un paraguas y un desodorante. Al resto de la gente le sacan encendedores y todo lo que sea objeto de diversión. Ahí entiendo, ahí en esa mierda de empresa de rock corporativo, que los redondos fueron un milagro, dejando que el público entre gratis siempre, nunca revisando, siempre confiando en la autodeterminación y en la libertad del pueblo. Pagaron caro, pero tenían códigos. La demagogia de Callejeros resultó asesina.

–Bueno –le digo a Aven–, vamos a tener que bancarnos caretas al careta.
Entramos y Charly saluda y ruge.



El Acto

Nos apoyamos en una valla a ver el show y viene uno del evento a decirnos que es la escalera de emergencias y que por favor tiene que estar liberada. Nos movemos de ahí, nos apoyamos en otro lado y vuelve el mismo señor.

–Yo sé que soy un jodido, pero acá tampoco pueden estar.

Bueno, la concha de tu madre, nos corremos. Nos sentamos y Charly comienza con su show. El campo es inmoral. Está partido en dos: la primera parte para los ricos, que ocupan el 20 %. Está todo vacío. Después, desde mitad de cancha empieza el verdadero campo, con gente que no ve una garompa porque a un espectáculo de entrada cara no le pusieron una puta pantalla y están a media cuadra del escenario. Es inmoral y violento ese espacio vacío para los ricos. Es inmoral y violenta esa valla cuando hay espacio libre. Encima un grupo de hijos de puta controla que no pase nadie y yo mismo ví como cagaron a palos a un pibe que pasó.



(foto de Aven)

(En cualquier teatro cuando falta público derivan a la gente al campo primero; en Obras si no llenaban pasaban las populares al campo. Pero acá no.)

Mientras, el artista rebelde estaba enfrascado en frases hechas. Mientras, nuestro Alex deLarge deambula los medicamentos sin siquiera sentir que esa vergüenza de espacio libre es el clasismo más evidente, torpe e idiota de la historia del rock nacional (en ningún puto lugar del mundo el vip llega hasta la mitad del campo y espero que Spinetta lo cambie para su show).

Bueno, no estoy muy contento. Estoy decaído. Siento unas gotas y miro arriba. Nuestra sección tiene techo. Nos miramos con Aven y concluímos en subir. Fue, por lejos, la mejor decisión que pudimos tomar.

Nos sentamos en el primer asiento cubierto de lluvia y se veía y escuchaba mejor que abajo. Charly no se veía (es increíble que alguien pague $250 y no vea al artista, porque está de espaldas y porque no hay pantallas) pero sí la banda. El Zorrito quería que lo vieran y tenía un promedio de dos acordes por tema. El negro García Lopez resaltaba con el look y ya comienza a notarse la increíble presencia de Hilda Lizarazu, por lejos lo mejor de todo el recital.
Comienza "El Amor Espera" y nos encuetra subiendo. Ya arriba comienza la superficial, frívola y menemista “Rap del Exilio” en donde el exiliado es un putito que por politizarse pierde su vida y entonces el consejo de Charly es “vamo`a bailar” (en esta ronda de comparaciones, Solari haría la versión contraria con el “Charro Chino” que quiere bailar hasta que sea evidente que ya no se puede hacer ningún cambio).

Después viene fanky y una deslucida “Cerca de la Revolución” (el tema insignia de la etapa Say No More). Pero Charly tiene con qué. Sacá de la manga un “No te animás a despegar” y la presencia de esa canción y de Hilda Lizarazu hacen que uno se tome las cosas más en serio. (Para otro día el estudio de cómo afecta al espectador la alegría de Lizarazu versus la agonía interna de Epumer.) Un rato después viene una joya con todas las letras, una canción cumbre que es “Canción de dos por tres” y llega con la solemnidad y con todas las notas. Hermoso tema que nos hace agradecer estar en esa mierda de estructura. Después Charly hace un comentario super menemista cuando dice “Vamos a Miami” antes de la menemista “no voy en tren, voy en avión”. Es notable que toda persona que deja las drogas y el alcohol, lejos de absorver la realidad más profunda y duramente se vuelve más cómoda, más intrascendente, menos jugada, más burguesa, más puta. (Nobleza obliga, la banda hizo que este tema fuera uno de los mejores del recital.)

Hay un cartel de Macro en la cabina, jodemos con Aven en que Macri organiza el show. Más tarde nos imaginamos un Dios positivo que con un rayo destruya esa valla inmunda divisoria y deje que la gente vea al artista, imaginamos un Zeus pecaminoso que destruya con su lluvia los celulares de los infelices que se pierden el recitar detrás de la lente de su cámara. Aven saca un porro y dice “vamos a hacernos mierda”, en clara referencia a los pocos recursos con los que contamos para hacerle frente a nuestra sobriedad a prueba de balas. Le pide fuego a una mujer a nuestro lado que yo pensé que era Florencia Peña pero luego resultó que no. Le costó unos diez minutos a nuestro pintor ganarle la pulseada al viento a favor pero lo logró.

Charly sigue. ¿Qué resaltamos? Bueno, el mejor momento. “Mi maestro y mi ídolo” dice Charly. Y ahí hay que creerle. El hombre que lo cagó a pedos porque prendió velas en su estudio, el tipo que era una leyenda cuando Charly era un exiliado de Recoleta: el gran Luis Alberto Spinetta. (Versos gratuitos.)

Eso sí fue hermoso. Hermosísimo. Legendario. Bello. “Rezo por vos” a dúo por dos tipos que bajan los brazos para poder observar mejor el panorama. Excelente.

“Llorando en el espejo.” Keith Richards decía que un tema –que no recuerdo– justificaba su adicción a la heroía. Heme aquí, responsabilidades afuera, festejante de este clasisismo del García más interior.

“Hablando a tu corazón”. Gran versión, grandes guitarras.
Y en el medio de toda esta catarata de canciones ni un segundo de ausencia de torrente marino. El Zorrito seca los teclados y dispara por error una batería bizarrísima en el medio de un tema, batería que con Aven festejamos intensamente. Luego, el Zorrito se convierte en el protagonista de una obra de Sartre o de Buñuel. Es intensamente atosigado por una lluvia y más aquejado por un ejército de plomos que cubren sus teclados hasta dejarlo debajo de una bolsa y apresado para siempre. Luego, cerca del final, mete dos notas curiosas por error haciendo una mini cumbia que nos hizo enamorarnos de él. La lluvia seguía.

Charly, a todo esto, se puso un poncho bizarro que nos hacía temer que se le encienda el dedo y salga volando en una bicicleta. El cielo presentaba su propio espectáculo, con rayos que iluminaban toda la cancha y el Mundo Conocido por el Hombre (?). Con Aven imaginábamos una tormenta nuclear que haya devastado gran parte de la ciudad sin nosotros saberlo.
Seguíamos viendo, cada tanto, el gran espectáculo: un hermoso jóven que bailaba solo en el campo para ricos (¿cuándo fue –seguro en los últimos 3 años– que el campo, ese punto de coincidencia rockera, en el cual la ubicación pertenece a una meritocracia física y que significa la libertad del salto programado en equipo, se convierta en este bochorno de riqueza para pocos?), con movimientos espasmódicos y una libertad que nos hacía pensar en la unívoca presunción del consumo de pepa. ¡Siga, maestro!, gritábamos nosotros. Siga por nosotros y por Charly, las víctimas de la estructura de acción social. ¡No me bajés los brazos, pendejo! ¡Vamos, todavía!
Soy el que prende y el que apaga la luz, momento de interludio de conciertos anteriores, ahora estuvo bien. Charly se terminaría yendo con el “stop”. Luego, confieso mis sorpresas con “Estoy verde, no me dejan salir”, tema bienvenido también a la resignificación post internación obligada. Sonó bien pero ahí ya los teclados del Zorrito estaban hechos un pastiche de agua y al no sonar dejaban en evidencia a un Charly que ya toca algo el piano pero no tanto como en sus épocas de cero calmantes y cien psicoactivos en los cuales –ahí sí– era un Genio en sentido exacto: agarraba –con las garras–un piano y desactivaba –lo escribió Calamaro– el ego de cualquier músico que se le cruce, cualquiera sea su moral.

Vuelve “filosofía barata y zapatos de goma”. Charly toca el tema 8, el cover. “I feel so much better”, “Me siento mucho mejor”. Excelencia y buen pogo. Lindo lindo. Cumbia cumbia.
Después, “un rock”. “Rockandroll yo” con su riff impresionante, glorioso. Ese temazo pentatónico de impresionantes pasos y Charly dejando los modismos y cantando “hija de puta” con la voz de la Caverna y las Sombras que entran y salen pensando que son el mundo gritan y gritan.

Después “No toquen”. Le digo a Aven que “No toquen” es para Charly lo que “Días distintos” es para Calamaro. El rock de principios y finales con tuquito y firma y facazo por gil. Muy bien. Pero sonoramente desvariante. Y ahí Charly se fue.

Aven venía diciendo que tenía que ir urgente al baño hace veinte minutos, así que cuando terminó el bis y se saludó a la gente le dije “vámonos” y nos paramos entre la gente a bajar. Aven pasa un para avalanchas por abajo y me gana unos metros. Las luces del estadio se prenden. De repente suena un grito de gol y en el escenario está Charly de nuevo, de traje, como un abuelo que viene a la Navidad con sonrisa y un chiste de tuquito dominguero. El final nos deparaba una belleza hermosa que es que los ortivas de la valla desaparecieron y el público de verdad ingresa a la sección de los aventajados del sistema. Con Aven nos miramos –nos separan como 25 metros– y sonreímos. Le hago un gesto revolucionario. Cientos de personas cruzan y pueden –¡ahora si! – ver al artista por el que pagaron. Esto es hermoso. ¡¡¡Tomaron la Bastilla, hijos de puta!!! ¡Ahora sí es un recital, la puta madre! Me mojo, es hermosa la revolución burguesa, con qué poco nos conformamos, pero ahora sí puedo disfrutar de la música, ahora que la gente toma el lugar que le pertenece, ahora sí me cae bien Charly, ahora se despertó el Genio, ahora todo es color de rosas y vino y ahora la música toma el aire y todos tenemos una sonrisa. Hijos de puta, ¡ahora sí! Buen final, me dejó más tranquilo.

Ahora sí.

(Si es necesario aclarar, aclaramos que todo recital pago es clasista y que en los renglones de revolución no se desconoce la comercialidad de cada acto –algo, por otro lado, mezquino– sino simplemente un respeto al consumidor –algo mucho más patético– de no tocarle el culo obligándolo -¡con entradas de 125, de 250 pesos! – a no ver al artista, a estar lejísimos, a no tener una puta pantalla cuando el recital lo organiza el Grupo Fenix y lo auspician un par de marcas.)

El Regreso

Bajamos de la platea Sur Clicls Modernos y al baño directo. Un extraño pelado me dirige un comentario cómodo y gracioso; sonrío para quedar bien. Salimos con Aven y me dice “tenemos que ir a la estación de Liniers que ahí te tomás el 21 y yo me tomo el que pasa enfrente”. Emprendemos camino y finalmente formo parte de una cola pequena –la del colectivo 28– detrás de la gigantesca cola del 21. Aven se toma un taxi y va a la casa de su novia por ahí cerca. Viene un 21 y se llena hasta las tetas. Detrás viene otro y se llena. Cuando está por salir voy corriendo y milagrosamente para y me deja entrar. El cartel del 21 dice “fábrica Ford”.

–¿Vas a Puente Saavedra? –le inquiero.

–El de adelante. Yo voy por Panamericana –me responde.
–¿No pasás cerca de Villa Adelina, el golf?

–En la bajada de San Lorenzo, de ahí te tomás el 71 –responde, haciendo gala de grandes conocimientos.

Subo último con un curioso y hermoso lugar, parado en la entrada con vista al frente, al camino. A las dos paradas sube un sonriente deportista, en musculosa y pantalones cortos. Saluda al chofer: son amigos. Yo quedo entre ellos y escucho cuando el chofer le dice “todos estos entraron gratis por lo de Charly; yo estoy llegando tarde, mirá la hora (00.45 hs); ahora en veinte minutos doy la vuelta”. El otro se ríe. Hablan de nimiedades y luego en una bajada de General Paz el chofer se baja y va hacia la cola del bondi. Lo sigue el deportista. Yo ya preveo que los garcas apelarán al recurso de que se rompió el motor. Dicho y hecho. El chofer vuelve y dice “lamentablemente tenemos que para acá porque se rompió el tanque y está perdiendo gasoil y no puedo seguir. Les pido disculpas pero tienen que bajar a esperar el próximo”. Yo no sabía si iniciar una sublevación que asesine al chofer y resignarme. Miro al público para ver su conciencia revolucionaria. Los veo pacíficos. Percibo también la presencia del pelado que hizo el comentario en la entrada del baño.

Bueno, ahí estamos, en una bajada de general Paz, super lejos de mi casa, hace frío y mi ser está frío. Somos cuarenta personas en una parada. Pienso que el próximo 21 que llegue vendrá lleno de gente de Charly y no entraremos. De repente el 21 parado arranca con el chofer y su amigo deportista, a toda velocidad y huyendo. Miro enfrente y veo el edificio circular que tantas veces ví, “¿dónde estoy?” Eso es constituyentes, esto es san martin. Ok, hay mil villas, estoy cerca de casa. Salgo del grupo y voy a Constituyentes. Sí, por acá pasa el 140, el 111. Bondis que pasan una vez por hora pero que me dejan en la esquina de casa. Por acá quedé varado una vez que ví a Charly gratis en el carrefour de San Martin.

Camino por Constituyentes para el lado de capital y me detengo en una parada. Pasan tres minutos y veo las luces más maravillosas, las del 140 que tantas veces nos decepcionó, que esperamos horas y horas y horas en las noches de nuestra eterna juventud pasada. Ahí viene. Subo y le digo “A Alcorta y Paraná” y pongo las monedas. Me doy vuelta y entra corriendo el enigmático pelado, del baño y del 21. ¡My own private Mark Chapman! Hermoso.

Viajo tranquilo y en 15 minutos, en el viaje más directo del mundo, estoy en casa. La jugarreta del chofer me ahorró dos horas de vida. He llegado a la parada. La misma parada en la que se baja mi vecino, el calvo y misterioso hombre del baño, del 21, del 140 y del recital de Charly García. Quién sabe qué esté escribiendo de mí en este momento. Mi vecino.

domingo, 18 de octubre de 2009

La supresión y el símbolo

Por Aven (escrito para blog privado de 5 personas)

Lucha contra el lunes.

Mercedes Sosa me dice: “hay que sacarlo todo afuera, como la primavera, nadie quiere que adentro algo se muera, muera muera, muera, muuera” Vieja Sosa, vieja y peluda. Tana, ojos de gorda y piel de oso, Musa de Tarantino por lo de oso judío. Película esa: Bastardos sin gloria.
Día después del nacimiento de guille hace 26 años. Despierto con un perro sobre mi cara. Ulisses, le digo. Arremete con furia. Fuera Ulisses, le digo. Linda resaca, que no tengo pero que se asoma tras los demonios de la ternura, y desafía con quitarme lucidez. Habiéndome tomado parte del rojo de Walker, entiendo que no debo tener resaca.Fragmento de la noche.
-Poesía bajo la lluvia, me dice Decris.
-Esto es hermoso, le digo.

Salimos del depto de Guille a comprar coca-cola. Quiere ir solo. No, dejame acompañarte, le digo. Pedímelo con cara de perrito mojado me dice, mientras se arrodilla para sentenciar si es correcta mi cara. No lo convenzo, seguimos bajo la lluvia probando, no se convence. Logro convencerlo y salimos caminando y fumando un porro que luego de unos metros nos damos cuenta que es un cigarrillo común.
-La poesía es esto mismo, me dice.
-Prefiero vivierte a leerte, le digo.
-Voy a hacer algo que hacen los animales y son sanos.
Se pone a tomer agua de la calle con mucho placer.
-Muy lindo, muy lindo, le digo.

A lo que Nietzsche diría: “Lo subjetivo se pierde en la “violencia de lo general-humano”, en “lo universal-natural” Ya no se trata de la creatividad individual copiando las bellas apariencias de la realidad, sino de la realidad misma, del ser humano encarnando la naturaleza misma y convertido en la obra de arte”.
Domingo. Sol en la terraza.

Y a última hora voy por Tarantino con Lupe. Entramos sobre la hora porque insistí en entrar con una pizza, y patitas de pollo, sumados a un balde de pochoclos de sólo 3 pesos mas dos gaseosas. Hoy quiero engordar 100 kilos, le digo a Lupe.

Bastardos sin gloria.
claves para romper las pelotas entre nosotros.

.Los nazis tienen esa magia siniestra del suspenso trágico.
.Hermosa revancha de la historia.
.Mejor cara de Marlon Brando, por Brad Pit.
.Mejor sínico: palabras claves: strudel, vaso de leche, ratas, zapato.

Vayan, es hermosa.



Recuerdos de otras noches que se anotaron y quizá jamás se vivieron.



-Qué haces Aven, estamos con el chino, el mejor conductor de aviones. ¿Te vas a dormir?
-Estaba intentando, pero parece imposible, ahora que te escucho.
-Vamos para allá. ¡¡¡Vamos que voy a conocer Barracas!!!Vamos en moto.
-Linda locura. Los espero emocionado.
A lo que Hegel diría: “Tal es el principio por el cual, no pudiendo encontrar en la esfera de la realidad y en sus límites el espectáculo inmediato y el goce de su libertad, el espíritu está forzado a satisfacerse en una región mas elevada. Esta región es la del arte; su realidad, el ideal, o undirse en Barracas”.

No sé si dormí una hora, o cinco. Cuando me desperté, hoy, fui a trabajar, sospechosamente tarde. Primero me bañe media hora de reloj, con agua tibia. Me vestí y salí a medio andar. Me mareo un poco, debe ser por la pendiente en subida. Quiero terminar con todo esto.
Llego y Lainati me mira, serio, lo miro serio, me río, y viene y me abraza.
-Gonzales querido, me dice. Me encanta molestarte cuando estás de mal humor.
Me da unos golpesitos en el pecho y se ríe. Está todo muy bien. La vida es una fiesta, jaja, se ríe Irónico.
Me dice, hay que hacer este mapa, ayudame que no tengo ni la mas puta idea de
lo que tengo que hacer. Y qué te hace pensar de que yo si, le digo.
De los errores no se aprende nada, Lainati, le digo. Sirven para seguir cometiéndolos.
Se ríe y me dice, yo estoy esperando morir, ¡ya!, cuanto antes. Tranquilo, gonzales, me dice, tenes que seguir haciendo todo lo que tenes que hacer. No seas hijo de puta, ayudame con esto.
Hay que suicidarse, dice, y se ríe. Si querés te tiro, le digo. Si, acá, dame en el
medio del pecho- y se levanta la remera para indicarme dónde tengo que disparar para darle muerte.
No podría hacerte ese daño, Lainati, le digo.
(Tengo ganas de llorar, pero no puedo.)

De pronto me acuerdo del llamado que le hice a lupe, fue el mejor de todos. No me acuerdo de nada. Hoy la llamo y cuando dice, hola, solamente pronuncio: uhuhahauhaha… Vio, vio… ¿y esa vocecita?, me dice. Ayer llamó y estaba muy ebrio. Si, le digo. Hablé como una hora con usted. No, fueron unos minutos. Pero me pareció una hora, le digo. Es que siempre repetías lo mismo, me dice. Me río. Me quedo un poco mas tranquilo. Vuelvo a casa, como una sopa de arroz con algunas lentejas para sumar color. Me tiro y suena el teléfono.
Vuelta al principio.

-¿Dónde están?
-Por libertador.
-Estamos más perdidos que nuestra conciencia- dice Damian.
-Decime el nombre de la calle, le digo.
-Es que no tiene nombre.
-Creo que chocaron y ninguno sobrevivió.
-Es lo mas probable.
-Sigan su instinto, le digo.
-Es lo que vamos a hacer, la gente nos confunde más.
-Sigo esperándolos.
A lo que Sartre diría: “Si verdad es que el deseo es una conciencia que se hace cuerpo para apropiarse del cuerpo ajeno captado como totalidad orgánica en situación con la conciencia en horizonte, será facil responder que en el deseo me hago carne. Allí… en Barracas”.

23:38. Salieron a las 21.30

Llegan a las 00:15. Cervezas y fotos, chino y moto. Nos prometemos cosas. Infinitas. Los días nos verán cumplirlas. Le muestro a Damian la camisa que me regaló, para que observe mi futura delgadez. Encuentro una remera de los Redondos y el chino me dice: la primera vez que te vi tenías puesta esa remera. Es tuya Decris.
Datos extraños: entramos la moto del chino al edificio, el portero avisa que mientras que la saquemos antes de las 06 AM, no hay problema. Bajamos a las 08 AM, la moto no está. El Portero la sacó curiosamente sin nuestro consentimiento a la vereda, expuesta al sol de octubre. Insolente.


Mas tarde, luego del Congreso, viernes que Martyr cuenta esa desafortunada confusión con unos ninjeras duros como gárgolas.

(Martyr había escrito -en mismísimo lugar:
"Cogreso: mujeres muy bellas, Confitería El Molino y mi borrachera se diluye tristemente ante la demora sin fin del puerco mayor. Llega feliz, acompañado por Marcelo, hombre de una delgadez admirable e imperturbable sobriedad que nadie sospecharía encontrar en medio de dos cerdos como Aven y Martin. El primero orina con descaro a centímetros de pordioseros que con amabilidad le indican que el olor de su orín es muy desagradable y que agradecerían fuera a hacerlo a uno de los miles de baños químicos en fila ubicados justo en frente del Congreso. Sigue un bar, un taxi político y nostalgia en 3ro c. Suena “Fico Assim Sem VocÔ y la felicidad me inunda." )

Despachados mis invitados
con nombres martir y marcelo
me proveo de buenas calenturas,
siempre inclinándome por la femeneidad.
y cuando, una vez abandonaron mi casa,
me dirigí al placer mas oculto,
a la dignidad mas eterna y mejor
para el hombre, la sinceridad sexual.
entonces me pajee con un tipo que se
cojia a 2 chinas menores de edad
a lo Roman Polansky.

jueves, 15 de octubre de 2009

DI EGO



1.17 hs. Oblitero las neuronas.

Como salame picado fino, leberwurst, queso blanco. Bebo cerveza. Brindo por nuestro imán, por nuestra explicación, por nuestro gen argentino, por nuestro Brasil, brindo -con desorden, con gula, con drogas, con el sentimiento lo más alejado posible del buen burgués que cuida sus cosechas haciendo mierda las de los demás- por Diego Maradona.

Así como un pelo canoso en el pecho es el síntoma que te da la vida de que estás de vuelta, pedirle recato a Maradona -yo, tú, él- recibe a la persona -nosotros, vosotros, ellos- de buen burgués. Lo recibe no con gusto sino como recibimos al pasajero que entra en el tren y subte: con ganas de que se quede afuera y a sabiendas de que en la próxima estación él estará allí con nosotros odiando a quien suba a perjudicar su espacio.

El ser humano es despreciable, fariseo, bobo, neoliberal, estúpido, codicioso y mediocre. Ignora su ignorancia y está siempre dispuesto a encontrar defectos en cualquiera que se le cruce. Es supervivencia, lucha por copulación. Son tres putas variables en una cadena de ADN. Esa gente que se cruza, que camina, que desperdicia su puta vida en trabajos que le asignaron, esa gente dice en voz alta "este gordo merquero" o "este negro drogadicto". No serán nunca tan menemistas como Maradona, ni bancarán a Fidel como Maradona, no se tatuarán a un político de izquierdas, como hizo Maradona, ni consumirán nada que los ponga debajo de otros machos/hembras de su especie, como hizo Maradona; no serán los número uno del mundo, ni arriesgarán su imágen pública ni tendrán alma. Son, esa pobre y magra gente, la especie humana. No abandonan a sus hijos por motivos sino por necedades, ni tuvieron un puto amigo que los ame.

A toda esa manga de putitas sin pathos, CHUPENLA.

sábado, 3 de octubre de 2009

Los domingos son para morir

Siempre es triste la Verdad, lo que sí tiene es olvido.

0. Algunos mensajes de texto recibidos.

Hubo. La nada fue por todo al vacío. Ya no hay más. Ni dolor, ni remedios. Y nunca fui hecho para mí. Los espero a todos en la caída. Seguramente cumpla el contrato del amor. Callados o cantando da igual. Nadie cree y yo tampoco. El sueño nunca existió y llueve hastío. Hay un fondo y es morir.
De: DdC Galác
12:02 21/09/09

6 a 1! Sei a uno. Listo.
De. Nico
22:48 16/09/09

A! Me olvidé de decirte. Yo no dije lo que dijiste, dije lo que soñé, y eso era… Me cansé de escribir.
De: Chino Mág
20:30 14/09/09

Si, demosle un tiron al corazón.
De: Aven
19:05 28/07/09

"La tragedia, para el héroe del amor, radica en el despertar, muchas veces brutal, al comprender que la belleza, pese a ser un atributo del alma, puede estar ausente en todo menos en las líneas y facciones de la amada."

(Henry Miller, Nexus, Ed. Edhasa, Barcelona, España, pág. 95)





1. La felicidad relacional

16:34 hs
Sandra Iserino siente un dolor de cabeza o ya se dejó de mentir. No importa. En dos minutos llamará a la obra social para pedir un médico a domicilio. Referirá algún síntoma vago, responderá preguntas cerradas y abiertas, será reconocida secretamente por el operador y luego, cuando le digan que la visita se realizará en el transcurso de las próximas dos a tres horas, lo antes posible, lanzará nerviosamente –y por fin– su feliz monólogo en forma de angustia.
–Te hago un pedido, ¿me hacés el favor? Quiero que venga mèdico de Vittal de autito, no ambulancia, no voy a recibir ambulancia, anotalo, que tampoco venga Paramedic ni Emergencias y que no venga el Dr. Gómez Díaz, el Dr. Vazquez, ni la Dra. Martinez.
Esto el operador es muy probable que lo sepa, pues la paciente tiene un promedio de una visita a domicilio diaria los últimos –por lo menos- seis meses. El operador también sabe que despacho sabe lo que refiere en observaciones y antes de cortar le recuerda que la visita médica tiene un coseguro (costo eufemismado) de $20 en concepto del plan que tiene.
Pero resulta que no.
Sandra Iserino se sigue mintiendo o tiene dolor de cabeza. Le comunica a su madre que tiene un cuadro agudo de cefalea y ésta, no sin morderse los labios en signo claro de identificar una pelotudez, le responde que no tiene cambio ni efectivo. No tiene, redondamente, veinte pesos. No puede pagar la visita. (Iserino tiene, sólo en 2009, 317 visitas, con lo cual pagó por las visitas –sólo por el costo de ellas, aparte de lo que pagó por el plan– $6340.)
Sandra siente el hielo en la sien y grita, viendo cómo se desintegra su sistema de fobias; grita como aquella vez cuando descubrió que los médicos de Vittal escondieron la ambulancia estacionandola a a la vuelta, para que no la vea, y pensara que fueron en coche La madre, vía un par de frases sentenciosas, le da a entender que es mejor no recibir un médico. Piensa, “que se curta”. Ella, el paciente, ya sin poder sobre su salud, deja de llorar mientras un extraño alivio le cubre la piel.
La cefalea ya es historia.
2. Milano

¿Qué estás pensando, guachín?, me pregunta la CIA.
Yo pensaba en que menos mal que no volqué en un auto a 125 km por hora yendo hacia la costa porque sería muy aburrido tener que repetir esa historia una semana.




3. La Belleza

"Nos movemos con los ojos cerrados y los oídos tapados: derribamos muros en los que hay puertas que esperan ser abiertas al tacto; buscamos a tientas escaleras, olvidando que tenemos alas; rezamos como si Dios estuviera sordo y ciego, como si estuviese en un espacio. No es de extrañar que no reconozcamos a los ángeles que andan entre nosotros.
Un día será agradable recordar estas cosas."

(Henry Miller, Nexus, Ed. Edhasa, Barcelona, España, pág. 60)

En 1612, el astrónomo británico Herz Nichols postuló una curiosa teoría que negaba la eternidad basándose en la imposibilidad física de dos astros de ser iguales –esto es, que sus condiciones de modificación por contexto actúan de manera unívoca y diferenciada. La repetición de un ente, gota de agua por ejemplo, supone la creación implícita de diferentes órdenes y niveles. Su manifestación de imposibilidad consistía en clausura: el fin de las probabilidades. Ochenta años más tarde, su nieto, Joseph Blair, desarrolló en Leipzig una imprenta supeditada a la iglesia metodista con el único deleite de atosigar perentorias teorías familiares –y cierto y doloroso prestigio– con abundantes e iguales copias. (Capricho de la tinta y de la rusticidad imprenteril de la época, el soltero Blair jamás pudo vengar la sombra de su fertil antepasado.)

4. Los revolucionarios del oficialismo

En Bélgica Mental se desarrolla una hermosa bajada de línea que atenta al ser humano desde la lógica de los mass media.
Bajo el monopólico sistema de medios, la Etroda Ed. y sus dos periódicos –el candoroso oficialista y el tibio opositor– se propone eficaces medios de acceder al centro del pensamiento pelotudo del hombre y mujer medios.
Ejemplo: Horóscopo de la sección tres, comunicado con tubos. Extracto del horóscopo, escrito por ideólogos del Grupo Lavarropas Aurora.
Signos:
Mharaca: merece morir.
Larco: venda sus dólares.
Balavar: Si los malos consejos son números, usted es el infinito.
Picaril: Finja ser feliz, será más exitoso.
Trarasa: Lo único bueno que puede ofrecerle a la sociedad es generarse una adicción a la pasta base y morir.
Mercario: Si le dicen rosarino es precisamente porque se come las heces.
Barracuda: Usted camina sus últimos días, y no precisamente con dignidad.




5. La consonancia

“¡Ese álbum!”, dijo Stasia. “Nunca he visto una colección semejante de imbéciles. Es un milagro que tú seas normal, ¿te das cuenta?”
“La mayoría de las familias son así”, respondí. “El árbol de la humanidad no es sino un enorme Tannenbaum resplandeciente de maníacos maduros y relucientes. El propio Adán debió de ser un monstruo desproporcionado y de un solo ojo… Lo que necesitamos es echar un trago. Me pregunto si quedará algo de Kûmmel.”

(Henry Miller, Nexus, Ed. Edhasa, Barcelona, España, pág. 132)

El gato llegò mucho después.
Primero fue poner esa bosta (24 hour party people) para que se cuelgue en el 60% y ahi hacerte un sanguche de jamòn (estabas en casa de tus padres) y decís "me voy al supermercado y limpio algo, después tengo que trabajar" cuando de pronto pusiste el otro dvd de los tres que tenés que devolver (el tercero es Inland Empire) y ya saboreás los colores, el guión relojero y la fresca multisonante de Wes Anderson; puro mar, nieve despejada. Ponés -es la primera vez que la ves- The Royal Tenembauns y tiene lo que no tenian The Darjelin Limited y The Life Aquatic, la completud, la eyección, el casting invencible, el personaje de Gene Hackman ("i`m dying"), todo. Miràs el reloj del celular, elegantemente ubicado delante de una foto de Parietti y vos, contando cada segundo antes de salir corriendo a cambiarte y trabalhar.
La vas llevando bien, estás alegre. La pelí es de un humor de sacarse el sombrero y con algún guiño lacrimógino menor, para la salsa y el tuquito. De pronto, como de la nada, sale ese tema que escuchaste dos mil millones de veces hace como cinco años, cuando oías como un adicto The fairest of the season de Nico una y otra y otra y otra vez sobre su eje girando abstracto, vos haciéndote medio litro de nesquick en plástico botelloso envuelto; todo arrrrmoso, verrrdaderamente.
Bueno -búm- escuchar esa canción nuevamente. Casi me pongo a llorar -he estado tan mal como nadie puede estarlo, pero no recuerdo llorar hace como, no sé, diez años. Fue un momento desconcertante y hermoso.
Terminó la película y me vine a casa y puse youtube y no había nada. De pronto el video del gatito. Y esa vos de Nico y -múltiples cursivas:- ¡ese tema! Sensación de vivir.
Todo eso se junta ahora -02.40 am- que es el miércoles del mundo y el viernes arquiano a todo lo que da, las venas lindas y viendo (¡¡3!!) el dvd doble que compraste porque sos un pelotudo, el gigante dvd doble Obras Incompletas de Andrés Calamaro, a precio de gramo. El salmón viste remera ricotera, espejitos manchados, sillones cromados, piezas destruidas, camisas floreadas, trajes actuales, guitarristas sonrientes, ciros fogliattas y delgadeces conmovedoras. Está Symns también, y no se le entiende nada. El pivote de los dientes.
Hay un escena excelente que es Andrès vestido de overol, sentado en una silla roja y mirando muchísimos teclados y un juego de luces mientras suena un trip à la David Lynch y samplers hermosos.
Ahí te acordás del gato y la gente grita.











6. La idea pija

Situémonos en una amable anécdota. Estamos en Villa Gesell. Camping Afrika, en la entrada. Tarde de sol. Uno de los nuestros, de apodo Milito, emprende, vaso en mano, el camino hacia una carpa llena de chicas. Se pone a charlar con la primera que ve.
–¿Cuántos años tenés? –le pregunta.
–Veintidós –responde la inocente púber.
–Ah, veintidós, como la mía… –responde Milito, poseído por el espíritu de Hugo Sofovich.
Este varón luego aclararía que acomodó el tamaño peneal según la edad de la interlocutora, que dicho sea de paso escupió un par de frases incómodas y aprovechó luego para irse.
Este infeliz interludio de decir las cosas como no son nos es un feliz prólogo. Comencemos.
Así como la frase “no existen más derechas ni izquierdas” define a nuestro interlocutor de derechoso e imbécil sin él siquiera sospecharlo, hay una discusión fascista y de un biologisismo nazi que tienen las mujeres, los gays y –nobleza obliga, un poco menos– los boludos, que ubica al discutidor de turno en el medio de las SS, discutiendo la utilidad de una persona según sus genes, en este caso qué tan grande tiene la verga.
Hablamos, aclarémoslo, de las discusiones mediáticas. Porque si mi vecina, que, como todo el mundo, es fascista, dice que “el Roberto” la tiene chica y después se ríe, sus dos interlocutoras, que asimilan este conocimiento para ubicarlo determinante en futuras relaciones, importan a nivel ejemplo, consisten sin embargo en un público magro y con poca importancia a nivel cultural. No. Hablamos de los medios de comunicación y de la seriedad y nivel de las discusiones –en este caso una discusión muy menor pero que tiene su nivel de agresión sobre un segmento –suponemos, ¿grande?– de la población.
Expliquemos: Mariana Fabbiani no puede decir que con los peruanos se goza menos en el sexo por una cuestión genética y física, Alejandro Fantino no puede charlar veinte minutos con Coco Silly denigrando a una mujer por el tamaño de su vagina porque ambas charlas segmentan a una parte de la sociedad y estigmatizan al resto en ocasiones futuras (no importa cuán fundado esté el precepto teórico del que partan estas discusiones). Sin embargo, la cuestión del tamaño es mucho más difundida y siempre que aparece un sexólogo que dice que… (acá fundido a negro y terminamos.)

7.
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:33 p.m.):
alguien tan perfecto como vos… solo alguien tan perfecto como vos…
CUMBIA says (02:33 p.m.):
los domingos son para morir
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:33 p.m.):
solamente un corazon y un espiritu tan mistico como el tuyo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:34 p.m.):
solo una mente tan privilegiada
puede tener un nombre tan insuperable para ser reconocido
CUMBIA
CUMBIA says (02:34 p.m.):
jajaja
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:35 p.m.):
no hay mas nada que hacer ni que decir, ni que agrgar ni que quitar
CUMBIA
sos el rey de reyes
el astro de astros
el maradona de maradonas
el peron de perones
CUMBIA says (02:35 p.m.):
me río mientras pienso si tomaré whisky con speed o fernetcola
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:36 p.m.):
los dos rey toma los dos separadas esas bebidas te quedan chicas juntalas y hacete un fondo negro
CUMBIA says (02:37 p.m.):
ya comí arrozito con una hamburguesa, el dieta soundsystem a todo lo que da
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:37 p.m.):
jaaaaaaaa
CUMBIA says (02:41 p.m.):
QUIERO IRME A LA PLAYA
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:41 p.m.):
yo busco amor
CUMBIA says (02:41 p.m.):
AHORA MISMO
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:41 p.m.):
busco el mar tambien
me gusta el mar tambien
CUMBIA says (02:41 p.m.):
que venga Jorge, un chofer responsable, agarre el auto, nos vamos con vos y Aven a la costa eso sería para mí el CIELO
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:41 p.m.):
tengo cogate de boxeador
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:42 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
el cielo y el mar tambien
CUMBIA says (02:45 p.m.):
sacando la petaca del morral (para hacer el speed+whisky) encuentro dos chipas que compré ayer a última hora. Los como
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:56 p.m.):
sos un virtuoso la suerte te persigue
CUMBIA says (02:56 p.m.):
no parece
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:56 p.m.):
los semaforos te dan tres luces celestes
CUMBIA says (02:56 p.m.):
espero que me alcance alguna vez
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:57 p.m.):
y los naranjos del frutero de la esquina te tiran asados
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:58 p.m.):
no vayas tan rapido kargito, no vayas tan rapido en este sistema pedorro y te va a dar un toque
CUMBIA says (02:58 p.m.):
un lindo toque en el culo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:58 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (02:58 p.m.):
estoy definitivamente ebrio de una manera poco feliz
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (02:58 p.m.):
maldicion va a ser un dia hermoso ehhh
CUMBIA says (02:59 p.m.):
estoy haciendole un “No” con el dedo al monitor
CUMBIA says (03:00 p.m.):
no sé si bailar, desmayarme o hacer 40 minutos de bicicleta fija
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:00 p.m.):
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
que piojo me siento ante tanta crudeza y rechazo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:01 p.m.):
el chino hoy lloro
CUMBIA says (03:01 p.m.):
jaja, pará un poco
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:01 p.m.):
jhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:01 p.m.):
lloró? ayer Aven lo llamó a las 2 amç
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:01 p.m.):
lo se lo se
CUMBIA says (03:01 p.m.):
para desearle un happy birthday vino a casa y le dí un pase un sólo pase
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:01 p.m.):
jaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:01 p.m.):
y me fuí
ese es el trato que reciben los pacifistas: los asesinan todo el tiempo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:02 p.m.):
hay que devolverle esa bondad de alguna forma no??
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa es asi , inevitablemente
CUMBIA says (03:16 p.m.):
mi estado actual (al segundo speed con whisky y luego de un litro de cerveza) es: http://hiderefer.com/?http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1181163&pid=7444657&toi=5909
mi estado actual (al segundo speed con whisky y luego de un litro de cerveza) es: http://hiderefer.com/?http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1181163&pid=7444657&toi=5909
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:19 p.m.):
si seguis asi vas a llegar a los montes nevados de Alaska de una patadita en el culo de tu amigo el dios y te vas a quedar sin aliento
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:20 p.m.):
che
CUMBIA says (03:20 p.m.):
necesito estar en el río, pero no tomaré bondi eso lo sé porque soy un gordo nefasto
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:20 p.m.):
ahora tengo el ares
CUMBIA says (03:20 p.m.):
con aristas de nobleza gaucha
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:21 p.m.):
baje todo del polaco, todo de edmundo, el tesoro de los inocentes que le regale a ese galleta puto ador de toros y no se mas que hacer que hago karg??
CUMBIA says (03:21 p.m.):
bajar música… hay varios sitios
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:21 p.m.):
que ritmo le falta a mi existencia??
CUMBIA says (03:21 p.m.):
yo te puedo pasar música por este medio
CUMBIA says (03:22 p.m.):
estás tapado de laburo?? yo estoy pensando seriamente -ya no en el suicidio- en la renuncia. Pero espero no hacerlo
CUMBIA sends: Cancel(Alt+Q)
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:22 p.m.):
tan tapado como mi miseria
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:23 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:23 p.m.):
ahí te paso un tema que me hace llorar -como dijo el chino- “mi nariz llora lágrimas coreanas”
un poeta el CHINO
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:23 p.m.):
suicidate mejor, te lo digo como amigo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:24 p.m.):
ahi vas a tener la gloria que tanto mereses
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:24 p.m.):
ahí voy a tener la NADA que merezco
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:24 p.m.):
un poeta sin lugar a duras
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
no seas tan cruel con tu eternidad
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:25 p.m.):
hay un dios que nos quiere ver muertos
CUMBIA says (03:25 p.m.):
mercedes sosa se muere y nosotros seguimos jodiendo
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:25 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa que putoooooooooo jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:26 p.m.):
me tente maall
CUMBIA says (03:26 p.m.):
entre mis letras se esconde el deseo de que pases con el auto y nos vayamos de guille al río. NO lo propongo porque vos dirás NO y ese NO hará que toda la charla se venga abajo.
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:26 p.m.):
que hijo de `puta
CUMBIA says (03:26 p.m.):
sigamos como si nada
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:26 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:26 p.m.):
sigamos
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:26 p.m.):
cuanta miseria se esconde detras de todo esto ehhh desgracia
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:27 p.m.):
mediocre desgracia
CUMBIA says (03:27 p.m.):
quiero acordarme a qué hora se fue Aven, tenía que despertarse a las 7 am, se habrá ido a las 4., 5, 6?
CUMBIA says (03:28 p.m.):
hizo unos coros para una canzonetta que toqué. Fue lamentable para la gente pero la pasamos bien.
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:28 p.m.):
es el amor con forma de muerte eso es lo que es
CUMBIA says (03:28 p.m.):
(en el medio pienso en llamar a un delivery de sanguches de miga y pedir mil pero abro mi billetera y sólo tengo $2)
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:29 p.m.):
amoroso hasta lo mistico
CUMBIA says (03:29 p.m.):
humorístico
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:29 p.m.):
tus latigillos de miseria me estan dañando gravemente el alma
CUMBIA says (03:30 p.m.):
jajaaj, y eso que todavía no te pedí que me consigas un trabajo en esa empresita!!! esperá 10 minutos y te lo pediré
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:30 p.m.):
vas a lograr que vaya para alla conn baylis ymerca y panchos
CUMBIA says (03:30 p.m.):
(mientras me bajo el segundo speed con whisky)
eso sería para mí la prueba irrefutable de la existencia del TODOPODEROSO
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:32 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa seeeeeeeee
que hijo de puta
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:33 p.m.):
estas bastante afilado para ser un domiguero
CUMBIA says (03:33 p.m.):
LOS DOMINGOS SON PARA MORIR
y a eso me dedico
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:33 p.m.):
si yo voy te juro que no me paras mas, y menos aun vas a parar vos esa es la encrucijada de esta charla
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
CUMBIA says (03:34 p.m.):
tenemos que tocarle el culo a la muerte
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:34 p.m.):
estas radicandote en una villa mental que se esta apoderando de tu escencia infinita mañana no existe
CUMBIA says (03:35 p.m.):
es posible, quizás sea que estoy influenciado por Nexus, de HENRY MILLER, libro que estoy leyendo estos días y la DIETA que estoy haciendo. EL ALCOHOL me pega más, pega más, pega más (como diría un potrillo cordobés)
UN RIO
CUMBIA says (03:36 p.m.):
así se va a llamar el libro que escribiré en 8 años con la foto tuya y del cabeza en la tapa
CUMBIA says (03:41 p.m.):
noooooooooooooooooooooooooooooo
ENCONTRÉ $20 EN EL BOLSILLO DE LA CAMISA
así comienzan las revoluciones
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:44 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa hago vaeler este jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa por todas las cosas hermosas y graciosas que has dicho en este interwiu
CUMBIA says (03:46 p.m.):
y por el intertexto de imaginarnos entre renglones los dos en el río con guille sabiendo que no va a suceder. Y por las autenticos decadentes y su “guitarra” y su “corazón” y su “osito de peluche de taiwan”. Canciones que suenan a todo volumen en (como dijo Chareun) VILLA ADRENALINA
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:46 p.m.):
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:47 p.m.):
che ya voy para alla… pero… voy…
CUMBIA says (03:47 p.m.):
TE CONVENCÍ
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:47 p.m.):
sin auto… con resaca…
CUMBIA says (03:47 p.m.):
así comienzan los mejores matrimonios
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:47 p.m.):
y sin un peso…
CUMBIA says (03:47 p.m.):
tengo $20 pesos, compramos un vino y sanguches de miga
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:47 p.m.):
por que por mas metaforas que hagamos la realidad es una sola
CUMBIA says (03:48 p.m.):
y fumamos la marihuana que me dejó el CHINO en la terraza
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:48 p.m.):
eso me lo dijo el baby hoy por radio
CUMBIA says (03:48 p.m.):
y lo llamamos al chino y le hacemos un HOMENAJE EN VIDA
IL SOLE CUCINA LENTO…estas morta amore mio says (03:49 p.m.):
ya salgo para alla

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