domingo, 13 de junio de 2010

Cuatro años




Así es la vida, cuando decidìs dar un paso al costado te llena de propuestas como buen operador de retenciones. Encuentros fortuitos, llamadas extrañas, mensajes de texto de “paso por una pizzerìa y voy para allá”. Me parece que no, decís, y tu madre aparece con dos entradas para Calamaro en el Gran Rex absolutamente gratis.


Hace ocho años íbamos caminando con Boris y Andrés Rico por Avenida de Mayo en Villa Adelina. Boris decía que había que hacer todo. Andrés estaba sorprendido del pedazo de genio que yo le había presentado. Boris decía: "¿si te morís en una semana qué hacés?"Ricco contestó todo. Y Boris le explicó que cuarenta años en esta nada que nos rodea es lo mismo que esos siete días. Eso recordé cuando veo a Spinetta tocando con Cerati en su concierto de Bandas Eternas: hay que pensar la vida desde la muerte. Desde la muerte está justificado eso. Desde la muerte. Ahí nomás.

Hace cuatro años mi perra Nunca no miraba el televisor, como no lo mira ahora. En su conciencia de canino hambriento no hay mundial que valga, un televisor es un pedazo de nada colgado. Cuatro años han pasado y el canino me sigue pidiendo comida con ojitos de ilusión. Acaricio a Nunca y pienso “otra vez Mundial”. Pienso en Maradona y en los dioses pecadores. Ronnie Arias diciendo que Fernando Peña era un Dios pecador, que cometía pecados por todos los demás. Maradona desnudo en el obelisco, Bilardo sodomizado por Martín Palermo; si los budistas tuvieran esa Nada que se llama Razón (que es la búsqueda de la fe), ya sé por qué elegí este país y esta gente.

La última vez que ví a Calamaro fue ese Regreso en el Luna Park, cuando caminó sobre el agua uno pensando que había muerto. Abril del 2005. Quizás el mejor recital de mi vida (en la lista Charly cumpliendo 49, como cinco horas de temas a pedidos y todos los muertos de hoy ahí arriba; y Spinetta la primera hora). Era como una resurrección y una muerte. Hermoso. En este momento tengo puesta la remera de Rusia que usé esa noche y que perdió la forma en el pogo, en la valla. Se une a Nunca, que está igual y bajo los mismos impulsos. Yo, el Mundial pasado, Calamaro. Cambiaron las cosas, pienso. Maradona usa traje y es un capocómico cuando erran los goles. Jugar con Messi es jugar con Neo.



Además, estoy en frecuencia Calamaro por la excelente nota que le hizo Pettinato en La Mano. Andrés tiene una lucidez a prueba de balas, escribe bien, es un enfermo de internet, deja mensajes como anónimo en blogs, tiene twitter, blog, es amigo de todos. Digamos que del Solista Granja Tour que estamos haciendo con Aven, después de Zombie García y Eterno Spinetto, el Salmón es el único que nos caería bien de amigo, con el que podríamos intercambiar toques dialécticos en el culo de la intrascendencia.

Calamaro, decíamos. Entonces, bueno, que haya una previa; Aven justo está cerca, a quince cuadras, se viene y empezamos una escalada poco notable. Le puse el video de Calamaro aprobando masacres a toros, el video de Calamaro haciendose el español y respondiendo con evasivas tema mundial, Aven me dice “no nos conviene verlo así”, bajan las ganas de ir. Sigue el random con videos de Alvarez y Borges, Minguito y Maradona (“pegamos una buena década”, le digo sobre los videos) y para cuando llegamos a la infaltable parte de Ricardo Iorio ya el espíritu mundialista está en alto y salimos con rumbo al tren que sale 20.03 hs.(Aven me dice que el próximo que tenemos que ir a ver es a Iorio.)

El viaje en tren, un auricular cada uno y yo pasando temas, el único que se repite es I need you de The Kinks, mi nueva obsesión; Aven lo desprecia. Luego llegamos a Retiro, siento un insólito y muy estúpido deseo de burguesear esas apenas diez cuadras que nos separan del Luna Park (afuera en este momento un extraño hombre pasa cantando con voz de cantor “con ganas de amar”). Subimos al taxi y comenzamos con nuestra rutina de preguntas (en otra época recuerdo al hippie decirme, entrando a un taxi, “hacele la pregunta de Arjona”); le pregunto cuándo comenzó el turno. “Hace tres años”, me dice, con voz de cansado. “Lo que hace la cocaína…”, le respondo. Se ríe y bromea un “estoy nervioso”. Después se revela como un antiPRO de principio a fin, comentamos el episodio del casco y nos recomienda el film Saco y Vanzetti. Nos reímos un poco y llegamos al Luna Park, el taxista frena y sigue hablando, un policía le hace señas de que se vaya, el taxista lo manda a tomar por culo y sigue hablando. Pagamos y quiere seguir, como última frase nos tira un “paren, che, ¿escucharon Gogol Bordello?”. Con Aven nos reímos porque habíamos vuelto a ese video de fiesta pocas horas antes. “Start wearing purple”, le digo. Y se pone a cantar “staaart weeaariiin paaaarpel weeaariiin paaaarpel laralaralá”. Cantamos todos y nos vamos con el dolor dulce de la despedida (“sos el único taxista que no es de ultraderecha”, es mi cálida frase de despedida; quedamos en encontrarnos en el Pepsi Music cuando vuelva Gogol Bordello). Aven termina la botella de whiscola improvisada y yo un speed caliente y nos preparamos para entrar, nuestra puerta está al lado de otra, frena una combi y baja Julieta Cardinali, átomos puestos al servicio de la armonía. A mí esas cosas me duelen, soy bastante sensible a la belleza (horas más tarde tuve que rogarle a Aven que saque a Scarlett de Matchpoint del televisor), ella se va raudamente y baja Andrés Calamaro con un tapado de piel bastante ridículo. Tengo necesidad de anécdota, bastante estúpido impulso, me parece que ese momento es el summun de twitter, le grito “hoy SI te vamos a alentar”, aludiendo a algún momento de polémica, no lo escucha porque en dos microsegundos ya está adentro, momento medio patético; “entremos”, le digo a Aven mientras nos reímos de la extraña frase pronunciada por el imbécil. Ya dentro prevengo a gente en la escalera “miren que está con un tapado de zorrino, eh, esperemos lo peor para esta noche”. La gente se ríe por diversos motivos. Nos sentamos, estamos en la cabecera D (en ese mismo lugar nos quisieron robar en un recital de Divididos hace diez años). Público femenino en el estadio, siempre el público drogota cool de Calamaro pero en esta ocasión muchísimo muchísimo menos. Es un show caro de un artista mainstream pop, pongamos.Como detalle.


Hablamos con Aven, a mi lado está sentado una suerte de Marcelo Panozzo más flaco y a nuestro alrededor todas mujeres. Vienen hombres de seguridad corriendo y se llevan a una chica en estado de total palidez, después vemos que su piso está vomitado. La gente de nuestro sector evalúa secretamente (menos una gorda que lo propone en voz alta y con carcajada) ocupar su lugar por la mejoría visual. Pero no. Estarán vacíos, esos dos asientos, el resto de la velada.
Se llena el estadio, yo considero útil ir al baño antes del recital. Me levanto y tengo que caminar por la fila llena de gente, con la mala suerte de que un cordón se enredó con el otro y tengo que hacer pasitos de Charlie Chaplin, y tardo mucho, la gente se fastidia por mi impericia al caminar haciendo dos pasos con cada pierna y con el riesgo de que esa persona enorme pierda el equilibrio. Logro salir airoso (por Aira) de la situación y llego al baño de hombres: Un roquero me dice “hay chicas adentro”, previniendome que no entre. Pienso que son segundos, alguna estará mal, también pienso que es el baño de hombres, que se jodan, a tomar por culo, yo entro igual. Pienso los gritos de estas chetas si yo entro en el baño de mujeres, la policía… Pero bueno, esperemos. Se forma una fila de hombres, crece el espíritu cavernario. Una chica llega. Este roquero pelotudo le dice que entre. “Allá está el baño de mujeres” le indico. “Está lleno”, me dice esta cheta… ¿Por eso están acá?, le pregunto al rockero cuarentón de mierda. Suficiente, los hombres de la cola ya son más de diez, hay molestia en el aire. “Ël ya me dijo que entre”, dice la cheta y entra al baño. Pasa el tiempo, se llena de gente. Sale dos chicas. ¿Cuántas quedan adentro?, le pregunto. Dos, me dice. “Bueno, entramos en cinco segundos”, grito. No, no, dicen las pelotudas que deben estar tomando merca. “Cinco segundos”, grito, “basta de pollerudos: entramos”. La gente apoya. “Cuatro”. No, no, gritan. “Tres”. “Dos”. Una sale, la otra está en un baño. “UNO: A tomar por culo”, grito. Entro al baño. Una está encerrada en un baño individual, yo entro al otro individual y los caballeros esperan a que se vaya para ir a los mingitorios. La revolución ha tenido lugar y volvimos a tener nuestro noble baño; afuera una decena de hombres festeja poder ingresar. Imagino la situación inversa, osar pedirle a una mina entrar en su baño cuando hay cola: todos nosotros sabemos lo que sucedería.



Salgo y ya está. Falta poco para el show. Hacemos llamadas para organizar el post Salmón; se apagan las luces y sale Andrés. “Los divinos” es el magro primer tema… mediocre comienzo, hit de manual y suena muy muy mal. Dura poco. Después arranca “Jumping Jack Flash”. Apoteósico, majestático, perfecto, sublime. Gran versión, gran banda, excelente canción. Alegría y festival. “El Salmón” después, perfecto. “Mi rock perdido”, hallazgo, luego. Yo le digo a Aven que Sepe ponía este tema todo el tiempo, dos mundiales atrás. Sigue Salmón.

Con Aven fantaseamos que ingresen toros por las puertas al campo y las populares del Luna Park, y que sea, como le gusta a Calamaro “una fiesta de la muerte”. Dos toros entrando al campo, una masacre sin igual, es algo hermoso para nuestro cantante. Nos reímos. Yo imagino el toro entrando en nuestra popular. Llega corriendo desde arriba e inevitablemente resbala y baja rodando aplastando gente. Un toro también en el escenario, carneando a Calamaro y a Candy Caramelo, ellos dos “mirando a los ojos a la eternidad”, qué hermoso. Los temas siguen y no puedo dejar de imaginarme en esas entradas un noble toro ingresando presto a la masacre, pedido por nuestro cantante tan parecido ahora a John Travolta. “Toros si”, que sea el grito de guerra.



Siguen los temas, muy bien tocados y cortos, terminan muy rápido, le digo a Aven que hacen dos estrofas, dos estribillos y lo unen a otro y punto. Aven me dice que Calamaro tiene un rating minuto a minuto del deseo del público y por eso algunos temas los termina antes. Nos manda mensajes Malcolm, lo llamo para que escuche los mejores temas. “El mejor músico de mi generación”, dice Andrés de Cerati. Aven propone el featuring ceratiano. Imaginamos que Andrés llama al Zombie García y a Cerati en camilla para festejarse como el solista actual más pulenta. Es más o menos lo que hizo el mismo Calamaro cuando pronosticó la muerte de Say No More en Pop Life y después borró el comentario.




Una mujer adelante nuestro se da vuelta para mirarnos mal. Aven me dirá que estuvo petardista. Cuando hay canción me pongo lindo y cuando hay hit espero que termine. El público ama “Mi enfermedad”; yo casi lloro cuando cerró el recital con “Bridge over trouble waters”. Calamaro, al contrario de lo que dijo con Buenafuente, habla en argentino y manifiesta final Argentina – México. Pienso en España, cuyos ídolos son Messi y Calamaro. Pienso en España, en sus aeropuertos de torturas a los inmigrantes, en su inquisición, en su colonización, en que le robaron todo el oro a Bolivia. No son ellos pero son ellos, como yo soy Videla y de palo no pego el dìa del Hijo de Puta, nuestro olvido es la sangre del mundo, nuestros genes viven haciendose los boludos.

Quiero que gane Argentina porque quiero que pierda España, quiero que gane Maradona para que pierda Passman, quiero que un toro le dé por culo a un sádico hijo de puta que lo droga y se hace el valiente armado hasta los dientes. Me interesa el error, el despropósito, el efecto insólito y no el la norma que encierra todo eso y que nos engaña. Calamaro saluda y brinda con Tèquila con Candy Caramelo. Canta “volver” de una manera nefasta. Después te mete un hit. Dos hits. Tres.

¿Tendremos otros cinco trabajos entremundiales? ¿Alguno será decente? Quizás esta fiesta ya pasó, firma de hielo. La costilla que toma otras formas puede ser un puede ser. Que sirve de abismo ahora que ya terminó la frase.

El fin de la noche, la gota de hielo, la pose la nada la guerra la perra la entrada la noche la gota la nada la pose la farsa, el inmenso patetismo de uno mismo libre, el inmenso patetismo de uno mismo libre, el inmenso y efímero patetismo de uno mismo libre. Y la constancia de nuestros ídolos que no se santifican y la caída de los recuperados.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La tecnología de Dios

Nosotros el yo siempre nos jugamos -como Paenza y no como Mario Bunge- por un Mundo Unificado, con fervor de escarapela y orilla del Río Paraná. Después pasamos tres días casi sin dormir y al tercer día nos clavamos el último de Lost, en terceto con Aven y Guille, y en esa horita cuarenta minutos se bajó una botella de whisky entera y otra de vino tinto nacional y popular. Entonces nos merecemos un heavy metal momentáneo de aterrizaje que se borrará qué sé yo mañana, pasado, el próximo bicentenario. Mientras tanto un poco de contradicción para veinte personas y seguir quedando para el tujes con la tribuna ortodoxa de Deleuze y Fontanarrosa.


A....................... Razones por las que Lost no merece ser vista

1. Porque no queremos que nos expliquen la vida y hay razones metafísicas que escapan a la percepción de los sentidos y el caos recubre la Nada y las formas conciben un caos en sí mismas y está todo bien y es una serie solamente y no tienen que ser el fin de los tiempos y el fin de la historia, ok: pero un puto tapón en una fuente es un argumento de mierda. El deus ex machina también. Poner dos semidioses inútiles cuando no podés cerrar las historias que inventaste (el humo que al principio era un robo a la nube de nanoparticulas de Grisham, la inmortalidad de Alpert, etc etc) también.

2. Quien interpreta a John Locke estuvo toda la quinta temporada interpretando a Locke creyendo que interpretaba a John Locke y actuando como John Locke cuando en realidad era el Humito y los guionistas no lo sabían o –menos probable– no se lo dijeron. Esto es la sinécdoque perfecta de toda la serie.

3. Siempre siempre siempre los guionistas dijeron que sabían el final y que el único que lo sabía era Mathew Fox. Mathew dijo que lo que sabia es que iba a morir –porque eso era lo que iba a suceder en el piloto. El limbo pedorro, careta, conservador y derechoso de la sexta temporada, con su obvio origen improvisado, contradice a estos bepis.

4. George Lucas le envió una carta a los guionistas/productores antes de la final en la que también advierte que nunca supieron nada, que no tenían argumentos y que todo lo dejaban para después diciendo la frase: “no se lo digan a nadie, pero cuando yo empecé Star Wars tampoco sabía cómo terminaba, lo fui haciendo sobre la marcha. En ese momento dije que sabía porque suena mejor”.

5. Ese río es un choreo populacho a Stalker de Tarkovsky… pero ese tapón… quiero decir, es exactamente lo que hubiese hecho Rodolfo Ledo (yo todavía creo que Ledo es “el cerebro” detrás de la sexta temporada)


6. Porque no terminó así

7. Porque te hace coincidir con Hitler

8. Porque los guionistas saltaron a último momento con que no había una teoría unificada cuando lo habían afirmado decenas de veces con el único objeto de enriquecerse para tomar cocaína del culo de una stripper.

9. En la cuarta temporada Ben maneja al Humo. Este mamarracho –que no pudieron explicar aunque quisieron– evidencia que en ese momento –cuando ya sabían la fecha de fin de la serie y la cantidad de capítulos que faltaban– no tenían previsto este fin ni la mitología inútil.

10. Porque el argumento de todos es: está bien el viaje, disfrutar el momento, hay que alejarse de los Relatos, los responsables de Lost deben estar aspirando cocaína del culo de una stripper y estuvo bien y es una serie de tv. Porque quienes lo dicen ignoran el posmodernismo de mierda que anida en sus palabras.

11. Porque si era una prueba de Jack qué onda todo lo que sucedió y no supo (por ej: la cuarta y quinta temporada en la Isla), las subtramas policiales y la cocaína en el orto de las strippers.

12. Porque improvisaron un Ben Linus sobre Henry Gale y les salió bien y usaron eso como estructura y de pedo no pusieron a Hiro Nakamura como explicación .

13. Porque no aprovecharon al Pibe Walt ni a la Negra Cancer ni al Flaco Sida ni al Gordo Droga.

14. Porque se hicieron los que estudiaban las formas de poder e hicieron una serie que le hace el juego a la derecha y a Pepe Eliaschev.

15. Porque le hicieron perder el idioma a la China para la boludez del reencuentro con su insípido esposo (mientras juzgaban su cultura machista y retrógrada como juzgaron todas las culturas periféricas con la trampa de la pluralidad multicultural).

16. Porque se cagaron en Paenza que se la jugó por ellos.

17. Porque Niki y Paulo terminaron siendo tan o más importantes que la estatua de los cuatro dedos, el templo de Jacob y Aaron & Ji Jeon.

18. Porque J.J. Abrahams es igual a un ex jefe mío que se zarpaba en gil.

19. Porque seguramente el final de Lost tiene algo que ver con algún suceso del 1986 y eso indefectiblemente se relaciona con un futuro campeonato del mundo o por qué el éxito de Lost: la desesperación que se esconde detrás de un acto de fe.
20. Lo más importante: Lost no tiene un Larry David que le arregle el final como sí lo tenía Seinfeld.

B.................................................................. Otro hacerse sobre la marcha

Eleonor Coppola es la esposa de Francis Ford Coppola en 1979. Francis Ford puede por fin dirigir la versión cinematográfica de El Corazón de las Tinieblas, el libro clásico de Joseph Conrad. Tiene el apoyo de un doble presupuesto a su productora debido al éxito de sus dos películas anteriores, El Padrino I y II. El elenco cuenta con Harvey Keitel, Robert Duvall y Marlon Brando. El film se llama Apocalipsis Now y es una alteración al Nirvana Now de los grupos hippies de la década anterior. A poco de comenzar el rodaje se cambia el actor principal a Martin Sheen, luego tifones arrasaron los sets en Filipinas, Marlon Brando casi se baja luego de cobrar un millón de dólares, Coppola decide reescribir la película y poner millones y millones de su bolsillo, el ejército filipino le saca los helicópteros acordados y al actor principal le agarra un paro cardíaco en medio del rodaje.

Francis Ford Coppolla ubica el lente de la cámara dos metros arriba de Martin Sheen mientras el barco irrumpe en la torre del coronel Kurtz. Su esposa filma el rodaje, graba charlas privadas, asiste a ceremonias de la tribu que celebra a Kurtz, en donde se embriagan con zumos de alcohol y el sacrificio de animales, registra la desesperación de Coppolla por el final incierto y cómo se grabaron esas improvisaciones entre Sheen y Marlon Brando que son el oro de los tigres. Es la película de la película.

A todo eso, que transcurre del otro lado del lente hay que sumarle un Vietnam nuestro de drogas, conejitas playboy, filosofía griega, surf, Wagner, la selva como un río interior, la guerra que no le puede echar la culpa a nadie y EEUU haciendo un show de la guerra.

Todo eso está dentro de nosotros y no es raro. Es hermoso el olor a Napalm dentro de nuestro cerebro y "there is not now".

martes, 4 de mayo de 2010

Apocalipsis Soundsystem


1
(separador de radio)
Hisopos

Hay soluciones que tienen la técnica del hisopo. Esto es: el hisopo (ése para los oídos, que se compra en cualquier lado) ingresa a la oreja para extraer la cera y termina empujando esta mismísima cera hacia lo más profundo del oído. Sin embargo, la técnica del hisopo es más recomendable que la salvajada de introducir la tapa de la birome bic a modo de pala (no me miren). Bueno, decía: hay soluciones que tienen la técnica del hisopo. Curas que no terminan de curar, puntos medios del entendimiento, técnicas torpes que son testimonio de la compulsión, necesidad y placer de resolver algo.

Pensemos en los curas, aquellos que para que la iglesia no pierda sus posesiones en herencias tienen la obligación al celibato. Este celibato los incita a contactos sexuales pre-avanzados y cuando te querés dar cuenta, miles de casos de pedofilia. O Cobos, que fue el hisopo de Kirchner para pintar pluralismo y luego se volvió oposición. O Kirchner, que fue el hisopo de Duhalde para mantener poder y luego ya todos sabemos.

Olvidarse de una mujer metiendose en problemas con otras veinte, soportar una depresión haciendose adicto al alcohol y a las drogas, resolver un entuerto semántico a las piñas o hacerle una guerra a Vietnam: tales son los hisopos que el hermoso tiempo y el espacio observan con gracia.




2
(originalmente escrito para un grupo selecto de amigos)
Todos muertos

Hay geografías habituales en mis sueños: paradas de trenes extrañísimas, localidades que yo sé que son boulogne, villa adelina, carapachay pero tienen otras formas y otros nombres. Además te desvías una calle y cambió el día por noche (en realidad creo que siempre es noche) y la gente que te acompaña.

Estoy con Panuccio y me dice que me puedo tomar un bondi ahí (una especie de zona extraña) “uh pero ese no viene más”, le digo. “¿El otro bondi por dónde pasa?”. “Detrás de la vía”, me dice, “te acompaño”. No, no, le digo, pero vamos, es de noche, todo tenebroso. Cruzamos y hay una fábrica, entramos con Aven, Malcolm, el Chino, no sé si Guille. Es una especie de José León Suarez, la fábrica abandonada. Hay que ir para abajo y tomamos un ascensor. Me subo al ascensor con El Chino y Malcolm. Malcolm se pone cabeza abajo. El ascensor no arranca. Aven y quizás Guille bajan por las escaleras a mi derecha. Nos reímos todos, está todo bien. De repente el ascensor arranca dejando un hueco, cae de cabeza Malcolm tres pisos, de cabeza, se parte el cráneo y el piso se llena de sangre. Yo me asusto, me entristezco, me pongo loco. Le grito al Chino “pará el ascensor” histericamente porque lo vamos a pisar a Malcolm que, si no está muerto lo matamos aplastándolo. Aven y Guille se ponen locos pero no se puede parar. Se murió alguien cercano nuestro, estamos colapsados. Un amigo tuyo es un pedazo de carne rota. Nos sentamos en un sillón de la fábrica, a pensar. Estamos raros, hay que llamar a una ambulancia pero no se puede. Tenemos que cumplir una misión, no recuerdo cuál. Dejamos de sufrir y de pensar en el cuerpo muerto de Malcolm y de avisarle a la policía, a la ambulancia, a la familia. Hay algo que tenemos que hacer, y que nos absorbe por completo. Luego no recuerdo bien pero hay un tiroteo, una chorra dispara, algo así, veo morir a Aven y al Chino, los cagan a balazos. Yo me quedo así, se despeja la fábrica. Alguien me susurra, creo que es Aven (que ahora está vivo y los muertos son otros), le digo “hay que llamar a emergencias”. Hay un debate para ver qué número es. Llamo y en emergencias atiende un operador. Le digo todos los datos, la ruta, el kilómetro, la fábrica, José León Suarez, esperando el bondi, yo estoy loco. Mandame ya una ambulancia, le digo. Ahí me doy cuenta de que el operador es Guille. Histérico le digo “mandalo ya, hay 3 heridos de muerte, tres amigos (para que sepa que son sus amigos) mandalo, mandalo”. Guille me pasa con una supervisora, una forra. Me dice “¿y usted como sabe que están mal?”, “los veo acá llenando el piso de sangre”, le digo. “Mande ya una ambulancia, ya”, exijo. La supervisora me dice “usted antes de preocuparse por esos supuestos muertos debería cuidar la sintaxis, la gramática de la frase”. Me bardea y yo me enojo como una vieja, “no podés decir eso, estoy en crisis con tres muertos y me hablás de la sintaxis”, le digo, “mandame ya una ambulancia”. “Bueno, mandamos”, me dice con tonito de que no va a llegar nunca. “¿En cuánto tiempo? ¿En cuánto? ¡Se mueren mis amigos!”, exijo. “Media hora” me dice la hija de puta. Corto y trato de ver si hay otro número al cual llamar. Me siento en el sillón y a mi izquierda se sienta Aven. Ahí pienso que menos mal que no murió Aven. Se intentan llamadas, hay tres cuerpos muertos, ya ni sé de quienes, pero sufro, es como que tu vida se partió. Cae un doctor casi en cueros, una especie de Ricardo Fort, al principio no me di cuenta de que era un médico, yo histérico le decía que atienda a los pibes en el piso. “Primero tengo que investigar”, me dice, de manera sobradora. Hace preguntas intrascendentes, habla de hijos y de no sé qué. Dice que para hacer su tarea de médico tiene que cobrar $ 182. Le decimos que es una locura, que es muchísimo. “Si no no hago nada”, dice. Ok, de alguna forma te vamos a pagar. Aven con la voz de Guille le dice “averiguá si tu hijo sale gay como vos”. En un momento, después de un monólogo rarísimo que no recuerdo se decide a atender a los pacientes, me dice (con la voz de Ricardo Fort) “los voy a atender” y aparecen bailarinas en bikinis y bailan alrededor de él y caen papelitos como en el programa de Tinelli y se ponen a bailar. Ahí me despierto casi temblando. Mis ojos no se abren del todo. Está mi novia a mi lado. Es de noche. “Están todos vivos” me digo, con alivio. No puedo creer ese sueño. Me tiro a dormir pero me digo “escribí esto, para no haber sufrido en vano; a la mañana no te vas a acordar”. Busco en la mesa de luz una hoja y una lapicera, no hay nada. “¿qué te pasa?”, me pregunta Mariana, semidormida. “Tuve un sueño: murieron todos”, le dije. “Uh, le prolongaste la vida a varios”, me dice, y se da vuelta para dormir. Me levanto y voy al baño. Ahí hay una lapicera y una hoja. Escribo, mientras meo:

Fábrica José León Suárez
Ascensor cae de cabeza Malcolm
Chorra mueren 2
Llamamos - Guille en SAME
Operadora pelea
Sintáxis
llega médico bizarro - $ 182
Fort - Chicas
me despierto

Vuelvo y no me puedo dormir. Son las 06.30 hs, Mariana se va a las 07 hs. La abrazo y me quedó así, sin poder dormir, hasta que se va, a las 07.15 hs. Me pregunta ¨¿quiénes se murieron?”. “Malcolm, el Chino, no sé”, le digo. Luego me duermo y ahora escribo estos párrafos.

El espacio onírico tiene poco que ver con el literario. Las historias no son buenas, no hay una coherencia. Es más sentimental el sueño, como la vida. Todavía no sé si mi decisión de resucitar a Aven tiene que ver con el lógico amor o con la comodidad narrativa de tener alguien con quien poder afrontar la llamada al SAME -en donde también tengo la comodidad que resultó Guille: como en una historia que se escribe en vivo, los personajes cambian según la utilidad simbólica, la cadena que se tuerce revuelve el pasado a su antojo (¿te suena la última temporada de Lost?). También es simbólica la supervisora del call center que bardeaba la sintaxis y la gramática teniendo a tres amigos muriendose. Es realmente muy revelador acerca de la puta alma que nos rodea.
me despierto




3
(pequeño insulto sobre la moral simbólica)
Juntos por un amiguito

En este álgido momento político se impone la necesidad de la unión, la urgente utilidad de sumar voces y cuerpos y que cada uno desde su lugar haga lo que pueda, ponga su granito de arena y ayude con lo que tenga, para que ese muerto que pide a gritos Morales Sola sea –ya que podemos elegir, ya que es indefectible– el chupapijas del poder llamado Luis Majul (quien, por otra parte, le chupó las medias a Vila como paladín de la libertad de expresión semanas después de que éste echara decenas de periodistas en Rosario). Luis fue siempre el gran pelotudo argentino.

Pero no, flaco, ¿qué me decís? No podés asesinar a nadie. Es contra la moral.

Perfecto, pero podemos introducirnos en esta moral. Una moral que nos brinda leyes y reglas desde donde mirar y después nos vende los anteojos para nublar el árbol y que sea todo bosque. Una moral desde la cual el principal derecho es el de la propiedad privada y en donde se atraviesa el camino en el cual queda mal decir progre (presente) y queda bien decir facho (futuro). Un camino en el cual los derechos son respetables en tanto defensa del ente (capital) y no como servicio del hombre (“ahora vienen con los derechos humanos, que no rompan más con los derechos humanos”). Cuanto menos humano el derecho, mejor (ahora vuelta al primer párrafo del 3, en búsqueda de esa solución que se pisa la cola y que sigue tan linda).



4
(separador de radio)
Idiomatheque


Hay seis mil idiomas y dialectos en el Mundo, que poco a poco se unen y convierten, una mezcla que representa el viaje de la heterodoxia a la ortodoxia del inglés y el mandarín . Las culturas se funden en la cultura del consumo y los idiomas se prestan a la orgía de solamente agregar un par de palabras al Inglés o al antedicho mandarín. El lado lunar de la oscuridad: del latín se pierde información y patrones en cada muerte llamada traducción. La traducción es un cambio asesino y así como el hombre es el asesino del niño, son las mismas letras transfiguradas las que ocultan un contenido. Una letra, traducida, es otra.

¿Qué otras muertes tienen un mismo traje? El tiempo y el espacio observan y sirven a la causa. La fama asesina el concepto de la obra, los números de un ordenador dan la orientación del arma, cada elección derriba la posibilidad total y completa de acción. Todo deseo es un marco y toda relación es un límite. El desgarramiento del mundo que no fue, otra plaga de lo que nos hacemos cargo, con úlceras, canceres y tirarse de un puente de Panamericana porque no borraste el historial del MSN.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Cumbia y todos putos

1. Cumbia, nena

De purretes nos dejábamos crecer soportando el sopor de los pedorros teclados y esas baterías de mierda y letras de machismo y putrefacción pero a tus amigos –los que ahora la van de neohippies o kirchneristas con k de Igmar Bergman– les gustaba de nenes, a los 13, 14 todos por acá escuchando esa cumbia insoportable y ponían en esas vacaciones insensatas el disco de Malafama (esa joya pionera de ese reggae juguetón actual) o de Leo Mattioli utilizando las metáforas más pioneras para decir que era un drogadicto y que tenía cáncer (“si se muere en tres años lo banco”, le decía a un hoy profesor de primaria en el año 2001, “pero si no, hay que matarlo”), te llevaban a Metrópolis en donde le gritás Chizzo al Chino de La Nueva Luna y te llevan al puente en donde terminás no entrando por la policía. Penosas anécdotas.
Un día nos gustó mucho Warning de Favio Posca y Porteño de Ley de Bersuit y de poco aparecieron temas con ese ritmo pero bien tocados, más sutiles, con una cadencia más acorde a lo imbéciles que somos, siempre cayéndonos bien Pablo Lescano con esa sonrisa en los ojos que también tienen Ariel Ortega, el Pity y Bill Murray. Así que el otro día (unos minutos antes de que se me quemara la pc y la pobreza inunde cada rincón de mi geografía) fui uniendo los lazos de cumbia que tenía acá entre discos, videos, todos esos temas que te alegran una fiestita de zurdos escritos con k, pasando los Brancas y las cervezas, los cogollos y alguno de escalerita ascensoril latinoamericana. Y lo subí para que lo bajen si quieren –y, primeramente, para bajarlo yo si estoy en otra casa y amerita, como ya ha sucedido y esperemos volverá a suceder oh si ¡sin happens!
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Los temas del compilady cumbiamba snob son:

La reparación del yo soundsystem a.k.a. el niño gordo

Doña María – El pescador
Creo que fue con Ezequiel Araujo que comenzamos a pensar que un DJ en una banda no era alguien a quien asesinar con el mismo ímpetu que contra Menem. Fue por esos años en los que arribó todo esto de lo que hablamos.

Chicha libre – Tres Pasajeros
Quince mil hippies parten año tras año para la cima cultural en viajes de curiosidad etnocéntrica y con colchones, franceses, hojas de coca, la voz de Galeano cursiveando los finales, las chicas libres de a dos quedandose en micros de frontera, ¿ir a Bolivia a zszanear culpas capitalistas? No juzguemos este altiplano friendly desde la inmoralidad blog, no seamos Pepe Eliashevs de la contingencia.

El Remolón – cumbia lescanera
Tres tipos se cambian apoyados contra el borde exterior de las banquinas de Panamericanas. Se sacan la ropa civil y se desnudan frente al paso del tren Belgrano, que parará un minuto después en Scalabrini Ortiz. Es un día de sol, 18°. Los hombres se visten con la ropa que un inclemente bolso les reservó allí mismo desde hace días. El tren, mientras, atraviesa un cambio de vías y se acerca a Retiro. El fin del mundo se aproxima. Suena Gorillaz.

Onda Vaga – Como que no?
Hace diez años le decía a un renombrado cantanta enchupinado que había que hacer una banda hippie, guitarra y voz, algún saborcito, barbudos, ropa setentosa. A poco tiempo surge Devendra y acá los hijos de Spinetta (Pez el más meritorio) y esa fundación que fue Flopa Manza Minimal (uno de los discos que podemos ordenar en ese esperpento escalonado que es el de los discos de la década). Onda Vaga es el nuevo sabor. Hijos de ese corte, con un neohippismo y todo lindo. Yo los amaba pero un cirujano judío amigo me dijo que se conocieron en Cabo Polonio (“ellos le dicen `El Cabo, nos conocimos en El Cabo`”) y desde ahí ya no los puedo dejar de imaginar (yo que soy un forro) como unos chetitos snobs con culpa. Tocan lindo y que la deben poner lindo, la deben poner lindo.

Doña María – Perdí las abarcas
Escuché este tema por primera vez en un micro, en el trayecto Bariloche – El Bolsón, hace un mes. Me pareció maravilloso y lo repetía todo el tiempo. Bailaba sobre el asciento lleno de curvas y mi novia medio que se quería bajar a hacer dedo para volver a Buenos Aires.

Sod Barley – La merck & CIA
Una noche de miércoles o jueves de hace años, después de los sendos trabajos caímos con mi novia en el bar Warhol, en martinez esquina olivos, en el cual tocaban tres bandas. Llegamos y el honorable dueño del local adoctrinaba a tres jóvenes que fumaban cannabis en la puerta en vez de tomarse la molestia de ir a la esquina. Luego estos jóvenes se bajaron como tres vinos y después subieron o me fui antes, quién sabe. Cuando salgo les pregunto el nombre ("voy a piratearlos para así matar al baterista o al bajista", les dije, siguiendo al pie de la letra una notable publicidad pro-capitalismo) y me dan el CD en el cual está este temaso que hace que Occidente todo sea puesto a disposición de un juez.

Agrupación Mamanis – Hongo por hongo
Los pioneros. El Cabra practicamente inició este compilado y la influencia a bersuit es innegable. Cuando lo veía casi diariamente tocando en Florida a la gorra me daba cuenta de que ése es el espíritu de esas letras, son gigantescos llamados de atención para que la gente que camina preste atención. Es petardismo para concentrar. De ahí también nace Bob Dylan. Ellos dos tendrían el derecho de llamar a su banda Callejeros.

Dick el demasiado – flaca de las coloradas
Me hace acordar al bar boliviano en Liniers por el que pasamos antes de subir al micro que nos llevaría a ver al Indio Solari a La Plata hace años. Ese Cósmos móvil, esa voz del flaquito de Les Luthiers… todo excelente. Como hacer cumbia en Holanda. Vasos de un litro y colores de todos colores.

Paper Guacharas Volando – Cumbia
HIT. Armenia. Antigua. Barbuda. Absurda y con volumen macrista. Para llegar a la vejez bien pulenta, flaco, ponete el sombrero y arrancamos pallá.

Chancha via circulo - Cumbia malambo
Es que suena tan bien la palabra cumbia que todos la utilizan. Esa vocal que lleva para abajo, la eme que te para y después es todo para arriba, vocales abiertas, fiesta fiesta.

Las Manos de Filippi – Ballenas
Recuerdo esa fiesta en San Telmo pre Cromagnon (ese paraíso de libertad) en el cual se anunciaba la falsa presencia de La Chilinga (“¿va a tocar la chilinga?”, le pregunto al de la puerta; “no, lo ponemos para que entre gente”, responde) y en la cual nos arrodillamos ante un JesuCrixto autóctono, eramos cinco arrodillados ante la presencia física del Señor, ahí Guille me pregunta qué es esta genialidad y le contesto con el nombre de esta canción.

La Troba Kung – Fu Volant
El hippie me recomendó esta banda extraña que imagino cruza de Matisyahu, Manu Chao, Gogol Bordello y alguna otra cosa que desconozco. “Estás afiladísimo”, le respondí.

Bersuit – Porteño de Ley
Bersuit no tiene un Lennon ni un McCartney pero sí un Harrison que es el genio de Verenzuela. Una profesora de taller de expresión de la UBA me comentó que Tito Verenzuela, un antiguo alumno suyo de secundaria, se le apareció en un colectivo y tocó unos temas. Ella se puso nerviosa y pensó “uh, qué bajo cayó este pibe, toca en bondis por plata” y Verenzuela cuando terminó dijo “no quiero pedir nada, toqué estos temas para mi antigua profesora que está acá en el colectivo”. Una semana ella lo ve por televisión tocando con Bersuit para miles de personas y ahí se le acomodan todos los datos. Los temas de este genio son por lejos los más hermosos, complejos y juguetones de Bersuit Vergarabat.

Sonido Changorama – la cumbia del informe
Buen video con bajada política, todos somos docentes, todos somos Cromagnon. Bailan las niñas sobre el asfalto que ataca. El político fafafa nos descubre inocentes y culpables. Bailarán como idiotas hasta que sea tarde.

Zurita – Cumbia Bambaataa (por Fauno)
Hits del ochenta, con espejos por todo colores y lugares. Las paredes me miran, pongo una bola de colores en el armario.

Varios – La Tribu 20 años de amor // Sara Hebe - Desesperada
“Mirá esto”; le digo al Chino mientras pongo el video en youtube. Vamos a ir a esa radio. Unas horas más tarde estábamos en el ciclo de cine de La Otra. El Chino no pegó un hit, le pusieron una película alemana coral sobre una masacre sútil en donde se destacaba Fassbinder y una cocaína hecha hombre. El Chino no estaba del todo preparado para eso (para lo anterior a la cocaína). Después caímos en el Profondo Rosso en donde tocaban unos samaritanos sobre una película de Jodorowski y antes una en donde actuaba un poeta, no me acuerdo. Y está Sara Hebe que abre la boca y te levanta Haiti.

Kevin Johansen – Guacamole
La persona que más sabe de música –de los que conocí, según creo– me dijo hace años que admiraba de veras al Kevin –que nos cae bien a todos, ¿no? – y cuando le llevé a Guille la carpeta cumbia y puso el disco me dijo “Kevin Johansen hace buenas cumbias” y luego sonó este hermoso tema tema.

Calle 13 – La cumbia de los aburridos
Es una obsesión este tema. A este pibe le bajaría un poco la autoestima y el gimnasio pero me cae muy bien y escribió una carta a Mercedes Sosa que me gustó mucho. Este tema lo habré escuchado cien mil veces, generalmente en trenes y bondis, moviendo las piernas, la cabeza, los hombros y los músculos de la cara que generan la sonrisa de la Gioconda. Ese acordeón es lo más.
Juaneco y su combo – Ya se ha muerto mi abuelo / La muralla
Este tema (el primero) me retrotrae a un bar que está en Avenida de Mayo al 400, creo, por ahí a pocas cuadras de la Pink tha House. Es un bar que estaba –quizás esté, no sé– las 24 hs abierto y yo trabajaba por ahí siempre a las 7 de la mañana y habían chicas al borde de la muerte y hermanos latinoamericanos, algunos desayunando cerveza y ginebra, otros bajando al mundo, otros comiendose un pancho. Ponían estos temas y con Aven caíamos en horas dispares, a veces por la tarde, otras de caída, cuando el sol se anunciaba físicamente. Una hermosura no desprovista de una reiteración chamanica.

Arbolito – Sobran
Tiene que ser muy bueno un tema para que esa flauta suene bien. El espíritu de la letra es noble pero sin querer ayuda al mercado neoliberal. Cuando decimos que este y otros temas de acá son cumbia nos tomamos una obvia licencia poética –acá el fernet acabando sus aguas y las 03.47 p.m..

Afrodita – Rosa Morena
La repetición de la letra me convierte en un albañil a punto de rasquetear el futuro.
Si como dijo el ruso Pushkat la realidad es lluvia y el alma océano, no hay pared que no se parezca a la vida.

Jim Jarmush: “los seres humanos somos moléculas en el universo, no tenemos ni el control de movernos

Bersuit Vergarabat – Luna Hermosa // Tonino Carotone – La abuela vuela
Bueno, ahí estaba yo, feliz, con mi cpu andando sus últimas horas, con internet, escuchando ese nuevo vicio comunitario que es El Loco de la Colina (radio uno, fm 103.1, lunes a viernes de 23 a 01) en donde el fascismo poético grasa le toca el orto al kirchnerismo decente en la forma de Tom Lupo. Mucha tensión hermosa, mucha cumbia y Carlos Rua, despiadado, oligarca, grasa, mal poeta, siempre interesante, hace preguntas. Aven, desde su monoambientes en Barracas responde bajo el pseudónimo El gato de Poe; Guille, desde su monoambiente en Vicente Lopez esquina glamour, responde bajo el pseudónimo El que mira por el balcón y yo respondo bajo el pseudónimo El ventilador roto. Suenan hermosas cumbias y las agrego a la lista.

Antibalas Afrobeat Orchestra – War is a crime
Música de cortina radial. Cuando veo en vivo a estas bandas instrumentales siento vivos deseos de poner un cantante o algún linyera o burgués a recitar poesías o decir algo, o poner voces. Lo que quiero, ustedes ya lo adivinan, es encerrar este arte en un sentido, etiquetarlo, asimilarlo, dejar de temerle. No obstante, seguimos escuchando esta banda de lindo nombre.

Palo Pandolfo – Río Reconquista
Vi a PP dos veces y no las olvidaré nunca. La primera fue en el obelisco, en donde fue soporte de Bersuit, mucho huevo él y su guitarra, la gente con gritos punzantes, la gente de a miles subiéndose a los techos de la zona, un peligro que Cromagnon capitalizó con furia. La segunda también fue linda, él siempre con esa bondad parecida al entusiasmo parecido a la ingenuidad. Gran tema gran.

Los Fabulosos Cadillacs – Padre Nuestro
Después de llorar con el comienzo de León Gieco en el festival solidario “Argentina abraza a Chile” (que algún insensible fascista con gracia tituló “festival La Otra Mejilla”), salen los Cadillacs y esa cumbia hermosa y Flavio muy bien en patineta yendo y viniendo, Vicentico flaco, todos bailando y Aven que llega en ese momento con un Jack Daniel`s y una Coca grande y todos nosotros bailando esa cosa tan linda entre familias y rockeros alterlatinos con bermudas de revolución.

Todos tus Muertos – No te la vas a acabar // Mano Negra – Señor Matanza // El Gran Silencio – Chuntaro Style
Acá se pone todo latinoamericano, esas fiestas en Chacarita, en el fondo de la terminal de trenes, sentado sobre asientos de tren, o en la terraza de la terminal, con luz de Luna, llena la terraza de genios, malabaristas, tambores, abajo el baño inundado, todos hippies genios, esas hermosas fiestas. Así era el mundo antes de que esos pelotudos de Callejeros entraran las bengalas y los tres tiros y el hijo de puta capitalista de Chaban no quisiera sacar esa media sombra cuando era ¡obvio! que iban a prender bengalas (ni hablar de las puertas de emergencias cerradas). Todos pelotudos. Qué lindo era el mundo antes de eso.

Zartong – Dzamone (part I y II)
No tiene nada que ver con lo demás pero en una fiesta de hippies tiene que estar este tema que comienza balcánico y se pone funky cocainómano en el medio, con gritos armenios a todo lo que da. Como Lía Crucet dirigida por Kusturica y en orgía con Gregovic.
.
2.
El temblor de la búsqueda de excusas externas con las sábanas al cuello. Pintar para esquivar la inspiración y que no nos encuentre trabajando. Un ningún taxista diseñado por Microsoft, registrado en la sombra del verde -pasando al amarillo pasando al rojo. Sistemas de riesgo, anomalías de encontrar sin buscar, registros rentados, sombras del taxi circulando vacío -hay dos escenarios de riesgo.
Temblaba en la cama.
No le decía de los físicos excesos externos de alguien a quien conocía -de los infatigables galgos del compañero laboral, de alguna mano curiosa, de las frases capciosas que le tiraba, de los guiños, de los segundos de exceso en los saludos- porque suponía una doble insatisfacción y decepción: primero despreciar a su novio por estar ajeno a eso, por permitirlo sin sentirlo, por no preverlo y segundo -e infinitamente más importante- porque imaginaba cobarde esa reacción y lo suponía retraído ante la amenaza externa, con una falta de caracter que significaba no una consecuencia de que ella lo traicione sino su únivoca causa. Entonces nada. Desloguearse y punto.

3.
Trabajar en una propaganda de escaleras postizas
Esa enemistad cómplice sobre el que cimienta la falsa amistad.
El eufemismo respeto como vía no pavimentada del odio racional.
Muestra gratis de persona.
Un altar víctima de virgen.

4
Si como dice el grupo fascista de facebook los chilenos deben pedir ayuda a Inglaterra, ¿los paraguayos deberían enviarnos a nosotros a pedir ayuda a Inglaterra por la guerra del siglo XIX y Perú nos debería aconsejar pedir ayuda a Ecuador por la traición de la venta de armas cuando se jugaron con nosotros en Malvinas?

5
Primero hay que sufrir saber, dijo Platón.

Y la belleza es un sopapo de futuro.

Todo eso acá.

Con la poesía
de
Jaime Rós
que
luce como Nebbia
y
habla como lesbiana
-fijensé-
-decíamos-
De Róss
que colecciona huesos
de otros tiempos
(como si fuera poesía).
De Rós
que hace diseños para poetas vacíos
Encerrado
-él y ellos-
en una habitación
Encerrado de sus látigos.
(Siempre pienso a nivel internacional.)

6
Un pibe con un aerosol en una calle una tarde de sol pedorra. Cordoba, quizás. El pibe pinta un simbolo de pregunta (o de afirmación) con un aerosol rojo. Cuando hace el punto culminatorio se le termina la “tinta”. Se corta un dedo pero no pinta bien. Se hace un tajo en la rodilla. Corta vena principal. Ambulancia.

7
El último pensamiento de Abdalh Haribi (23.326.056, Paris; 25.156.026, Estambul)

Una playa habla a mis espaldas
con las muertes del desierto y
cielos transparentes putos
que hacen puentes con los cuerpos.

8.
Entonces, sí, es otra visión de la clockwork orange

pero en fase teatral moral austral

-o cómo desunir sin los corchetes los inseparables y hermosamente gemelos conflictivos ético/estético-

con qué termina me alcanza.

VASO

el recipiente de materia
y
ver
la
materia
semicorcheada al unísono con
qué síntomas presenta el paciente
ESTÁ CON TOS
fiebre
qué médico lo pide
¿Browne?
una escalera de acentos
acá
allá
no
ahí
ano
ahnón

el ingeniero griego que trascendió a su muerte no naciendo, ¿esa historia horrible

(EL INFINITO SE PARECE BASTANTE A LA RIDICULEZ DE NO TERMINAR UNA FRASE QUE COMIENZA CON "¿" Y DE ATAJARSE DE LUGARES COMUNES POR SER UN PERFECTO IMBECIL.)
El dr. Tchiuma, recién llegado de una conferencia en la Suma soviética, nos habla acerca de la nueva acera gubernamental que se siente en el aire.

9.
¿Cuál es tu pregunta idiota favorita? La mía es esa.
Después escribir como una letra desdoblada sin significante; para entendidos en no comprender; belleza étnica en las mismas occidentales palabras de otro todo yo nada todo. ¿Sabés las veces que fuí a la puerta?

10.
Un tipo que se la pasa denunciando trolls es un moralista en internet y un troll en la vida.

11.
Que Pepe Eliaschev haga periodismo político en contingencia peronista es como que pongan a Atilio Costa Febre a seguir la campaña de Boca. Es decir: se va a regodear si sale algo mal y se va a enojar si sale algo bien.

12.
Sensai de London, El silencio, pág 21:

“Mi nombre es Nerón y vine a quemarme porque quemarme a mí mismo es quemar esta ciudad, y quemar su presente, y quemar su pasado, y quemar su futuro. Sobre lentas agonías y desiertos de hombres de publicidad.
A los prusianos nos gustan los elefantes. ¿Vos probaste los elefantes?
Y el tiempo nos gusta, ¿vos lo probaste?

Como te digo: mi nombre es Nerón y vine a que veas cómo me incendio. Vine a que asistas al aire lleno de químicos,
y respires mi alma irreproductible,
y pienses que no hay solución.
Mi nombre es Nerón y soy de Prusia y en Prusia nos gusta la velocidad, ¿vos alguna vez viste la velocidad como ves los colores? ¿Vos viste la velocidad como ves el semen o la manzana de Newton? ¿Vos probaste los elefantes y probaste el tiempo como un lago de tiempo introduciéndose en un ojo?

¿Sentís el agua pesada con la que te bautizo? ¿Escuchás todo este silencio dentro tuyo? Cerrá los ojos, mirate. Afuera es todo blanco. Tu nombre es Nerón y ahora sentís la gravedad, el nacimiento y la pesadez. Tu nombre es Nerón y ahora, lentamente,
te prendés fuego.”


“Una especie importante de placer y, por consiguiente, fuente de moralidad, proviene de la costumbre. Se hace lo habitual más fácilmente, mejor y, por lo tanto, con mayor agrado; se siente en ello placer, y, se sabe que lo habitual ha sido probado, que tiene, pues, utilidad.”
(Friedrich Nietzsche, Humano demasiado humano, Ed. Need, Buenos Aires, 2004, pág. 82)

13.
“la piedad –dice– tiene en tan pequeña escala el placer del otro, como la maldad su dolor” (pág.88, hablamos de Nietzsche, puto, ¿o qué te creízte?)

14.
El concepto de la Angustia
Voy a citar a Raskolnikov, personaje de Crimen y Castigo, novela de Dostoyevski: “la cosa está clara: por ella misma, por su propia comodidad, y hasta para salvar su vida, ella nunca se vendería; ¡pero por otro sí lo haría! Este es todo el secreto, ¡Por un hermano o por una madre, ella lo sacrificaría todo! ¡Oh! Entonces, olvidamos los sentimientos morales, la libertad, la tranquilidad, la conciencia misma y nos vendemos.” Esto particularmente recuerda al padre/madre/hermano/pariente que dice “si mi hijo/hija/pariente pasa hambre, salgo a robar/matar”. Es su justificación. No es deseo ni atajo ni comodidad: es sacrificio. “Lo hago por el otro”. Es investir de sentido. Dar importancia, resonancia y fe al mundo exterior, a la realidad. “Mato por mi país, por mi equipo de fútbol, por mi honor, por mi causa”. Son distintas causas, distintos actos de fe. Conllevan un acto de egocentrismo y el deseo de extenderse en un acto heroico. Pero, sobre todo, un salto de fe, repito, de la realidad, concepto, al fin y al cabo, tan ponderable como deseado. El dolor, la soledad, la angustia y desesperación de nacer y morir solos, y buscar respuestas en el otro, adentro o afuera.

15.
El problema está en la forma de pensar, en su discontinuidad. Porque el rapto excesivo se sobrelleva con políticas activas y un casting eterno, es complicado pero se lleva. Pero si al rapto exhibicionista de cometer errores le sumás culpa burguesa no va, loco. Porque te ponés en juez y te sentís un ridículo, te mandás a juicios en los que no creés pero en donde te jugás la vida. Es una porquería y te angustia, sí, no estás preparado para ser abiertamente así, quizás ni siquiera sos así, sos momentos. Tenés, a diferencia o en común con el resto de los mortales, días que no tienen 24 hs y una vida discontinua en donde a veces sos y otras no. El problema, encimá, es que pensás que los momentos de justicia y plenitud son los que no estás, los que careteás , los que te rendís, los que te ponés la camisita y los zapatos y salís a suplicar miserias.

16
Cansandose de los propios defectos como zetas de arrepentimiento insostenibles ante la exhibición necesaria patológica se plantea el amable y transtornado Krisnta Viala el armado de personajes perfectos. Eso en primera instancia: buscar una perfección con núcleo en el altar moral occidental, con un poco de sal de violencia orientado a las injusticias, luego las injusticias sin actor social, no no no, no sirve.
Sale el suegro de Krisnta a abrirle la puerta.
–¿Qué hacés, puto? –le espeta.
Krisnta decide en ese momento cambiar su nombre por alguno que sea más fácil de ser escrito; decide bautizarse Krit. El suegro no es notificado del cambio; sin embargo seguirá llamandolo por un apodo: puto.
–Qué sé yo… ¿Está tu hija, la que le gusta el regalito en las tetas?
–Ja, ha –se ríe Boris–, sos un genio, puto. Está Veronica pero no la conozco tanto; además tiene siete años. Si te referís a Julia no la vi… Vení, entrá que nos tomamos unas líneas de Bolivia hermosa.
–Ok, dale, pero no me puedo quedar mucho.
La sala de estar es una lluvia de botellas. Boris estaba viendo un programa de chimentos bastante pelotudo en mute y se escuchaba un programa de radio en donde enumeraban las noticias como si el mundo fuera de a de veraz un placard de importancias pintadas por un banco.
–¿Cuál es, la del tubito de Mario o esas bolsas de mierda de Villa Trotta? –pregunta Krit.
–Tenía sobras de anoche y mezclé… hay de todo, puto. Yo vengo available hace dos días. Un poco de whisky para bajar la frecuencia cardíaca y punto. Poné un disco.
Apagó la radio y abrió la compactera. Krit, no obstante, ya estaba en la computadora. Con sólo tocar algunos botones la nave ya estaba despegando, para no volver jamás.

miércoles, 20 de enero de 2010

Megan Fox desnuda

1. odioso

Para Navidad surgió una noticia que circuló por todos y cada uno de los medios hermosos y antiperiodísticos de este país: Paris Hilton creyó en Santa Claus hasta los 16 años. Ja, ha, jo, se ríen los redactores del mundo, los lectores caretas, los putitos de la revolución. La compensación simbólica del rico, ustedes saben. Pero es raro: quizás Paris Hilton -y parte de los periodistas que hicieron el copy/paste- crea en Dios, siendo grande(s). Quizás Paris crea en ese ser imaginario hasta bastante más adultita y seguramente eso no es motivo de burla -todavía. En eso pensaba cuando ví el lindo film The Invention of lying (2009), escrito, dirigido y protagonizado por el notable Rickie Gervais, coautor y protagonista de la Office británica y de la posterior Extras. En el primer capítulo de la serie Extras, se formula en el argumento un fuerte alegato en contra de los creyentes, tratándolos poco menos que de boludos notables. La película a la cual nos referimos tiene como base una inversión de Liar, Liar (Tom Shadyac, 1997), aquella película en la cual Jim Carrey demostraba que ningún logro capitalista resiste un día de verdad en minúscula absoluta V, pero este film es mucho más digno, profundo y vital.Aquí –en TIOL– el gordo Gervais tiene que soportar un mundo en el cual no existe la mentira (como para nosotros no existe el embarazo masculino, la realidad fractal o los átomos invisibles que pensamos que no nos rodean) y ahí está él, con sus imperfecciones genéticas para ofrecer y el ser humano que es una mierda con todas las letras y como debe ser si fuese sincero para con sí mismo y para con los demás. La película causa gracia y va levantando hasta el mejor gag del film, en un cambio en el cual se vuelve hacia los tópicos que hemos tratado anteriormente y que son todavía la comidilla de algunas personas: la esperanza es un plato que se come crudo.

2 . tropo

Marcos enzzzima la vista por el tunel. Dos líneas de luz sirven de panorama. Apunta el rifle de 1983 y dispara una de las 23 balas que le quedan; se oye el eco estruendoso de una pared herida; no hay ruido a humano.
Llevan diez días en las vías de subtes: arterias alienígenas todavía no descubiertas, con olor a transpiración, falta de oxígeno y ganas de coger. La idea es llegar a la entrada a Plaza de Mayo y ahí poner las dos bombas de hidrógeno para que el grupo en tierra ingrese en la sección.

3. por ese no palpitar

Como bien lo anunció 45 días antes en primicia el periodismo independiente y de anticipación, murió Sandro. Y junto con él se muere el proyecto con el cual me imaginaba debutante en el rol de productor musical, el disco en el cual Sandro le responde al rock desde el latifundismo de la Cueva y cerrando el circulo que lo demuestra de vuelta (¡pero no!)

Temas que cantaría el gitano (prohibida la presencia de Lito Vitale en la banda)

Ghost in the F.O.R.A. - Loquero
Las cosas que hace - La Renga
Ji Ji Ji – Patricio Rey
Start wearing purple – Gogol Bordello
Recordandote – Flema
Working in the morning – Charly García
La cereza del Zar – Pescado Rabioso
Chac tu chac - Los Piojos
Robó un auto - Hermética
Los desfachatados – Babasonicos
Nueva era – Daniel Melero

4. Detalles imperceptibles


En ese caso no se tomó conciencia de poner(nos) fenomenológicamente los anteojos en un mueble para luego en un microsegundo vociferar un pensamiento en forma de segundo y luego cubrir la pierna, apoyar la izquierda, hacer comba con la derecha y arquear el cuerpo y mirar, mientras se cruzan las cejas, al interlocutor y ahí sí inclinar el vaso, mientras la vela cede y quema los anteojos de $520 mientras vos idiota chocás copas con tus amigos. Es decir, yo, tú, él (acentos), nosotros, vosotros, ellos: no lo hacemos. Y si lo hacemos no vamos confesándolo. No de golpe. No de frente. No cuando no ganamos

5. Vivir en el baile de la lluvia


Mis metadonas para la abstinencia lostiana fueron:

Flashforward: arranca bien y termina bien, en el medio es todo una garompa. Hay subtramas que no generan el menor entusiasmo, los malos son buenos, los niños son lindos y, eso sí, hay unas tomas del accidente/incidente/atentado principal de la serie que son sen-sa-cio-na-les (el comienzo del capítulo 4, con Byork so quiet).

Primer (2004): recomendado por un reconocido cantante del indie nacional, vi este film casi desconocido, para el cual es suficiente googlear su nombre (con el agregado 2004) para encontrar un millón de críticas positivas y negativas (no y/o); quienes escriben reconocen que el director (y guionista y protagonista y editor y compositor de la música) tiene buenas ideas y un guión lindo pero que está dirigida para el upites y no se entiende nada. No se entiende, no se entiende, no se entiende. Eso dicen todos y cada uno de los comensales (alguno, ya habrán adivinado, dicen “yo si” y hasta algún genio nos presenta el dibujito que explica las líneas temporales). Film ganador de Sundance y realizado con U$S 7.000, es una mezcla de PI, la 5ta temporada de Lost, Lost Highway (ustedes dirán, ¡ah, genial!) pero sí, esta dirigida mal, no se aprovechan las 7 líneas temporales, no hay concresión. Pero es lindo que haya profesores de matemáticas que se tomen un rato para hacernos cien gramos de fiambrín con nuestro cerebro sin un puto efecto especial.



World`s Greatest Dad (2009): Hacia muchísimo tiempo que no me llevaba una sorpresa tal como con esta película que en la mitad cambia de género y que permite que un forro como yo se haga una bola de risas y encima se pare en el sillón y grite solo “¡Krist Novoselic!” cuando aparece el alto de la banda con espíritu adolescente con la cara hinchada y pelado y barbado. El final es apoteósico y genial y lo ví cuarenta veces haciendo pogo solo en la habitación.

Después rescato la apertura de Zombieland, el plano secuencia de la moto y el policía en Taking Woodstock, la ridiculez hermosa y el Woody heavy metal de Whatever Works, el Sherlock Nazi de Inglorious Basterds, la marihuana de It`s Complicated y el gordo barbudo de Hangover.


5. Hablando de Dios

El otro día estuve cambiando el mundo por Facebook, en este caso nos congregamos con otros 21.610 comensales bajo el lema NO al cierre del Borda y de Radio La Colifata en un fuerte acto político que pone en riesgo el futuro político del inepto y garca de Maurizio y la fuerte conciencia ideológica de sus votantes. Entre los commendatores del Muro de dicho grupo, una mujer dijo “No se preocupen. Dios está con ustedes” a lo cual respondí con las diatribas de siempre mas luego pensé en las buenas intenciones y le escribí “recién hablé con Dios y me dijo que si no venía que empezaramos a protestar sin él” a lo cual esta comensal respondió “si Dios te lo dijo está perfecto.”


6. Amor

Exterior. Playa. • Un hombre solo en la cúpula del capitolio de Washington y llueve sobre él. El hombre es de cemento pero mide exactamente lo mismo que el hombre que murió hace cien años en ese mismo lugar, en esa cúpula transfigurada de tiempo.(Los dos hombres, convertidos en la percepción de aquel que circula enfrente del capitolio de Washington y en la de los que, muertos, vieron el antiguo hombre de hueso y carne caminante, viven.)En una composición triangular, Homero recibe la supervaloración neoclásica de lo griego. Alguien vomita en un baño público. Después reza.Homero es coronado por la Victoria y tiene a la Illíada y a la Odisea a sus pies; Goya se llama Francisco y descubre en el medio de una tela en blanco, a Saturno; Goya se llama Hernán y hace veinte minutos que busca restos de cocaína en un cajón vacío; Emile Zola se caga de risa.• • Un cuadro de depresión posparto después, Van Gogh escribe una última carta. El naturalismo escultórico cae por su propio peso desde la base menos material de la botella de vino de un barbado linyera oscurecido de calle. Nietzsche cae desde sus seis mil pies de altura. Los conflictos dialécticos de una pareja en el sexo; los choques culturales y telefónicos desde las configuraciones de los mensajes de texto; el semen. Todo eso mira. Un dibujo irrecuperable y un francés pinta un retrato de autismo y desesperación y se observa y sigue siendo maldito y detrás de él otro confinado a la locura observa a Van Gogh observándose como nadie lo hizo nunca.Una partícula infinitesimal recorre cada conexión cerebral antedicha y le pone nombres al nombre y letras a esas todas vidas a las que suponemos.Resumiendo: se llama arte. Y es voraz.

7. Aparece el cartel de: “Muerte. Risas”

martes, 22 de diciembre de 2009

Nuestra imposible niñez


1.

Nacemos y morimos en la cuestión común y psi de cuestionarnos si estamos constantemente volviendo a la infancia (Patria verdadera) o si es ella la que nos busca, como la Muerte al jardinero de Ispahan (El gesto de la muerte, Jean Cocteau). Se nos ocurre que la nostalgia de consumos iniciáticos en tiempos de constante cambio es también menester y que siempre hay un ancla para intentar detener ese barco insoluble que nos destruye y que somos, un ancla de recuerdos que nos avise y avise y avise: que a los cambios físicos y sanguíneos, seminales e ideológicos le corresponden un camino paralelo y que ese camino es un espejo y que ese espejo es el regreso de algún gesto inexplicable. Que somos, bah, esa cosa que hemos asesinado. Que fuimos, bah, este asesino que somos.

2

En principio, mis cartas: odio la niñez –es decir, me aburre.
Odio la niñez –me explico– como asunto literario, como obsesión adulta, como cofre que se abre a cada rato en busca de ese tesoro (el tiempo, la salud plena, la inocencia, los seres amados vivos y plenos y ocupados en nosotros) que no existe ahora que somos estos putos idénticos sin identidad. Odio esa vuelta resignificadora de la niñez como laboratorio de traumas y como irresponsabilidad capitalista, echarle la culpa de lo que somos a la fatalidad de nuestros padres y enorgullecernos de la formación del libre albedrío (esto en el mejor de los casos: el resto supone de por sí un ambiente cursi). Odio la forma encegueciente del niño traducido porque ese niño es lo que se perdió en la traducción. Odio la culpa que acompaña al artista en su reconstrucción porque es la culpa del asesino que quiere en su morbo dar nacimiento a su víctima desnaturalizandola y queriendo obtener un mérito de eso. Darnos vida con la vida de la muerte y pet cemetery para todos.

3



Todo esto para comparar algunos consumos. En primer lugar una erudita y hermosa John Kennedy Tool, Pola Oloixarac. Así como se imita mejor a un imitador que a una persona, si Pola es más papista que Pappo es porque hace extrañamiento del núcleo desde la periferia: su Francia no es la de Proust sino que es Proust pero también Pauls; su Europa es la necesidad académica de poner teorías y etnografía/centrismo donde no hace falta (esos guiños intelectuales que siempre funcionan, puta madre). El libro se llama Las teorías salvajes y tiene vergüenza de ser una novela, su arquitectura es más de maxikiosko que de árbol, sus argumentos se contentan con ser forma y Pola tiene toda la infraestructura cerebral para ser una estrella temprana: es –y ahí viene la obligada unión con Fogwill– escritora autoconsciente y conoce la profundidad política de la (su) belleza, con sus hachazos e independencias, sabe que conceder es postergar desde la altura y que ser puntual nos supone esa seriedad que sólo es extravagancia política.

El libro es una foto en donde todos se buscan para ver cómo salieron. También un trabajo sobre esa niñez que se llama adolescencia y sobre la destrucción humana de varias experiencias iniciáticas (que en su morbo nunca dejan de ser cool). Es inconsistente porque de haberlo sido su éxito no se hubiera producido (la pirotecnia es el motor de los medios y de los blogs, que a su vez es el motor virtuoso y vicioso de otro círculo). Es una comedia que está todo el tiempo chupándole las medias a la academia, citando citando citando, llenando el mundo de itálicas, quedandose en una sola y hermosa escena en el cual la risa está en los eufemismos que rodean a la definición “negro villero”. Ahí sí, cuando se anima sí; antes y después hace agua.

Mártyr says (08:18 p.m.):
La novela de Pola no tiene un argumento muy sólido, pretensiones innecesarias en lo que se refiere a especifidades técnicas
un 4
Conjuntivitis Soundsystem says (08:18 p.m.):
coincido
Conjuntivitis Soundsystem says (08:19 p.m.):
pero yo le subí puntaje por la parte hermosa en que dos negros cabezas le roban a un progre y la mina pone cuatro mil eufemismos para no decir negros cabezas
eso me gustó mucho, me reía solo
Mártyr says (08:20 p.m.):
si, las cartas de la tía me hacen acordar al costado imbécil de Pubis Angelical, la mina internada que dice una burrada tras otra


4



La segunda visita infantil es Cómo me hice monja de Cesar Aira, libro que tiene escenas notables y que proviene de un escritor sobrio pero con ganas de joder. El argumento, por si hay que aclararlo, es una boludez notable. Borges atribuía al Ulysses el inevitable éxito de constituir el objeto perfecto del periodismo cultural (obligación capitalista del escritor), Aira no escribe para los pibes de la Isla desierta ni para los borrachos de la playa ni para los comunistas de salón: lo hace con el lector académico ideal que nutre las letras de letras. El éxito aireano son los otros, los hijos de Borges. Aira queda sólo con un libro inconcebible, obsesivo, libre de llanuras, con un protagonista femenino Cesar Aira: homosexual, drama queen, loca perdida; su padre violento y cerrado; su vecino de reloj; su enfermera y su asesina. Cómo no amar a este forro que te toca el culo y que queda bien con la academia haciendo cualquiera. Cesar Aira da ganas de volvernos putos. Es un Perlongher.

Supongamos un ejercicio de resignificación en el cual cada componente de la novela (y sus puntos suspensivos, el final de primer grado, el título…) sea el punto de variopintos significantes y de ellos nos surja una visión de belleza y de Verdad. Hasta en ese caso el ahogo argumental se subdivide en lectores. Y la virtud se separa y somos todos putos y en algún punto surge la tesis de Wolfgang Amadeus de las notas que el cerebro puede percibir. Y ay qué fácil ponernos en jaque.

5




De los consumos de infancia.

En la creación de nosotros mismos intercede la imagen más repetida y adherida y consonante que nos pegaron en la interfaz a fuerza de pasarla y pasarla y pasarla. Para nuestros amos económicos fue –según el Manson bueno– el disparo a Kennedy, ese microfilm de guerra propia que los yanquis vieron y vieron y vieron y que forma parte de la historia de la guerra. Pero nosotros nacimos y la generación nueva guerra ha visto hasta la médula el otro ataque, el de los avioncitos lindos y certeros que se estrellan de cabeza en la arquitectura de la justificación (tengo dolores en todo el cuerpo). Ahí tienen un parte del laboratorio de ellos, esas imágenes que les repitieron hasta la neurosis y que saben de memoria y desde varios ángulos y que un sociólogo psi te puede explicar hasta la sinecdoque. El nuestro repite dos series de imágenes que no duran juntas más de trece segundos y que transcurren en México la soleada tarde del 22 de junio de 1986. La dicha humana está de fiesta y un negro villero le gana la guerra al burgués promedio argentino que no se mueve ni un centímetro (y que no se lo perdonará nunca, mortal y egocéntrico como es). Y ahí se bifurca la lógica de buscarnos en la niñez de los medios el comienzo de una lógica nueva que nos defina (¡ay ese vicio!) porque no hay un destino de víctimas aunadas sino una sed de sentirnos victimarios de justicia poética (el remolino que atraviesa siete ingleses para empujar como un caballero la pelotita mientras le meten una falta de violencia inútil) y una vuelta de tuerca de trampa y tocada de culo (esa manito de Dios de tuquito dominguero y vileza criolla para todos) y ahí se dividen las lógicas y la excelencia y la trampa son la misma dimensión o qué mierda te creíste que somos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Algunas incorrecciones sobre Spinettalandia



1

Escribo en un tercio de la pantalla. Los dos tercios restantes se los lleva The song remains the same, de Led Zeppelin, film que mira el chino aquí a mi lado. Un insólito ventilador gira sus alas en forma de esvástica para que el humo que inunda la habitación se vaya. Yo pienso en el tiempo, esa condena que somos y que destruye todo.

El Chino hace otro fernet y gira el ventilador haca otro lado.

Cuando tenés 16, 17 años y Charly García toca cuatro horas y media te sentís en tu reino. Encima hay invitados: Paez, Cerati. A vos te parece genial que dure. Sos joven.

Pero ya no somos chiquitos, puta madre. Ahora tenemos una vida alrededor. Tenemos una arquitectura del disfrute que nos limita y un cerebro con terminales y aburrimientos.



2

Está bien: el comienzo soñado de Pescado Rabioso, Muchacha y el stand up de Spinetta, la primera media hora de gemas y estar acostado y hermoso escuchando Almendra y los temas y los invitados: todo genial. Pero:

Hay una alegría entre los que vimos a Spinetta que consiste en haber salido del recital. En haber llegado al final de Almendra, en haber aguantado ese tedio enorme de que pasaron tres horas y faltan tres bandas. Ese tedio de que ya no te importa que toque Pescado Rabioso sino que te querés ir, querés volver a tu puta vida, no estar obligado a la sobriedad de estar sentado o parado mirando un punto fijo pero a la vez seguís ahí, sólo para contarlo, sólo para que haya pasado el momento, aguantando Nasty people para escuchar Bosnia, aguantando Jade para que llegue Invisible. Como un lindo putito frívolo que quiere contar la belleza porque la pagó, con su errática y fractal entidad de aparición y desaparición, con el tedio alrededor.



Entre todas las caras del recital de Spinetta no hay que caretear y esconder una de las principales: fue insoportable. Y por eso nuestra actual felicidad: porque soportamos esa duración insoluble (problema temporal, todo problema es temporal). Pôrque puteamos al hijo de puta cuando tocaba temas pedorrísimos y externos estando en el banco las bandas más lindas del mundo. ¡Dale, forro: terminá tu puto set y que empiecen las bandas, hijo de puta! “El genio Juanse y un tema de Pappo”, pero la puta que te parió, forro, son las dos de la mañana. La maquinola de la desesperanza que inunda el lóbulo central de aburrimiento como ese infierno de Sartre en el que los círculos son sólo el tiempo sin nada, como ese laberinto borgiano que consistía en una recta infinita: el MIEDO A LA NADA. A eso teníamos miedo: a quedarnos acumulando información sin cambio, infinitamente atrapados en esa carcel de puertas abiertas (el hermano del Chino sufrió este concierto desmedido doblemente: al trabajar en el armado del show desde el Grupo Fenix, tuvo que trabajar más horas de las que le hubiera gustado). “Hoy llegan tarde al boliche, las bandas siguen”. Dale puto, basta de intervalos, estoy agotado, tocá un tema lindo, putito. Me hacés mierda el cerebro para que no pueda apreciar la belleza. Dale, forro. Quiero hacer algo a la noche, puto. Quiero ir de Aven, tomar algo… dale, dale.



3

Cuando nombró a los ausentes especulamos con Aven quién podría subir según su ausencia de ausencia; el Pity y Iorio eran nuestros favoritos. Subió el Zombie García, en el babeo psiquiátrico más lamentable. Daban ganas de darle un poco de cocaína, recordaba al último Chaplin que, ya inofensivo por la vejez, era premiado (es decir: asimilado). Malosetti vestido como un carnicero. Fito en su vigésimo quinto intento de ser Elvis Costello (¡¡¡¿¿¿por qué alguien consideraría una virtud ser ese pedorro???!!!). Cerati muy bien. Juanse genio superestrella. Invisible decepcionó: Spinetta erraba las letras y los tiempos y el público no acompañaba porque ya estaba harto (el presagio parietesco de "Spinetta me hartód"). Pescado levantó, provisto de un juego de gráficas lamentable. Almendra también, provisto de un juego de gráficas lamentable. Después sale para hablar del colegio Ecos, ahí si: andate a la mierda. Vámonos Aven. Chau, me duele la cabeza. Liniers del orto, son las 3 de la mañana, no hay bondis directos. Vamos a una pizzería.



4

Cuando terminó Almendra le digo a Aven: “¿sabés quién es el único que nos caería bien, que nos haría quedarnos acá? Imaginate que sale el Flaco y dice: ahora un Genio: Nestor Kirchner”. Si si, me dice Aven. Eso sería linda incorrección. Que salga Nestor y haga cualquiera. Después, ya afuera, especulamos con que Luisito haga la gran Bob Marley y una las manos de Kirchner y Duhalde.



5

¿Qué onda el look Coro Kennedy de Spinetta? ¿Hasta cuándo esa horrible esteticidad y falsa utilidad de esa bosta llamada chaleco?



6

Fuimos a una pizzería a la salida y eramos cuatro. Pedimos cervezas y pizza. El mozo está amable. A los 20 minutos caen cuarenta personas, todas de golpe. Se llena la pizzeria. Todos con pinta de neohippie sensibles. El mozo putea, se quiere matar. Es el único mozo de esa pizzería, la única en ese barrio tan lejano. Camina y se olvida de los pedidos. “Son las cuatro de la mañana, no podemos ir a ningún lado: te juro que ese hijo de puta de Spinetta nos cagó la noche”, digo. Después comentamos que si entra a la pizzería Spinetta con una guitarra lo cagamos a trompadas. No podemos escuchar ni siquiera su nombre.

Afuera pasan travestis, policías, cumbieros, motoqueros y vistosos homosexuales.



Y el tiempo también.



7

Aven compra las entradas el día del recital: las están vendiendo más baratas. Saca plateas muy lejana a precio de campo (paga $135 una entrada de $200; no quedaban campos en ese punto de venta): Una vez en la platea, nos trasladamos a un lindo lugar mucho más caro y sensible. Imaginamos el sufrimiento de los que están en el campo cinco horas parados. “Yo me quejo y estoy sentado”, dice Aven.



8

Buscando alcohol en Liniers prohibido, recorriendo lugares que no venden se nos suma un extraño que tiene lugar en la misma platea. “Me dijeron que en tal calle venden”, nos dice. Vamos con él. Descubrimos un supermercado chino. Compramos cuatro cervezas y un vino. Nuestro nuevo aliado nos busca parecidos y no deja de hablar: lo encontramos insoportable. Por suerte en la entrada lo perdemos. El se queda en la platea lejana y con Aven vamos a los lugares privilegiados.



9

Spinetta dice: “qué aguante tienen: un aplauso para ustedes mismos”. Yo estoy acostado y lo busco a Aven con la mirada; él me mira y nos reímos por este acto de demagogía metalinguística. Antes Luis hace pasos de comedia cuando comenta del choreo de Muchacha ojos de papel a Mariposas de Madera.

Por otro lado, una de las cosas hermosas que rescato del recital es el amor profesado sin ningún tipo de caretaje o temor homosexual: eso de abrazarse todos, decirse hermoso, lindo y esas cosas, tocarse; esas boludeces de manifestación del amor que en el escenario sucedieron sin el menor putito pudor.



10

Yo siempre especulé acerca de cuál podría ser el marco adecuado para que Spinetta dilapidara esa fortuna que acumulo en base a escatimar a su público de sus mejores temas, de no tocarlos en vivo. Yo más bien suponía que ante un recital gigantesco él podía aprovechar la resignificación de un tema como "Cantata de puentes amarillos" o "Muchacha ojos de papel" (que ya hace 25 años era un milagro); me planteaba escenarios épicos en que nuestro Maradona se resigna a volver para viajar a Australia y clasificarnos al Mundial.

En ese sentido, le salió redondo. Guardó todas las gemas como quien guarda los muñequitos, sin sacarlos de su caja, sin jugar con ellos, para que se aprecien en mercadolibre. Y, digámoslo: en mis imaginarias noches de Spinetta revisitador jamás estuvieron hermosos temas como los que tocó Pescado, Almendra, Invisible (¡nada menos!).



11

Había más gente que en el Velez de Charly.

Quizás porque los últimos días vendían las entradas a un costo menor, quizás porque la gente (yo también) se resignó a pagar precios en dólares (AC/DC tenía entradas más baratas) sin chistar, como forritos inconcientes. Quizás porque Spìnetta estaba en el total de sus facultades mentales, quizás porque Charly está hecho mierda por los fármacos de la cura que lo esconden de su Ser, nada menos. Y también porque murió Moro. Y pòrque Charly y las bandas eternas (Sui Generis + Seru Giran + La Máquina de Hacer Pájaros + Porsuigieco) no ha sucedido yet.



12

Qué hermosa esa época en que el rock no era tan conchudito y comercial y se armaban y desarmaban bandas todo el tiempo.

13

Laura Loren me escribe en los comentarios del concierto en facebook: "hace un rato me acordé de cuando llamábamos por teléfono a guille a las 5 de la mañana y sin decirle ni una palabra le pasábamos la cereza del zar... grandes momentos junto a luis alberto".


14


Empieza Poseído del Alba y yo me paro y soy el único de la platea parado y es lo más lindo del mundo. Ver toda esa masa de hijos de puta y a Lebon hermoso y lindo y -luego- Edelmiro Molinari hermoso y Castelliano y Del Guercio tan lindo, todos esos hippies con esa paz de belleza tan contraria al capitalismo.

Menos mal que Aven dijo que no con una sonrisa cuando le dije “vámonos a la mierda”. Fue el mejor recital de mi vida la primera hora, porque era todo futuro. Luego sobrevino el terror a lo infinito, el tedio de Umberto Eco y las famosas primeras cien ´páginas del El nombre de la rosa.

Cuando salió Pescado todo recobró sentido. Pero ya estábamos un poco muertos.

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